Liturgia completa del Segundo Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Selecciona cada sección para expandir su contenido.
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Decoración de la Logia
DECORACIÓN DE LA LOGIA.
La disposición de la Logia de Compañero es la misma que la de aprendiz, con algunas variaciones a saber:
Una de las piernas del compás, que se halla en el altar de los JURAMENTOS, se coloca sobre el libro de la Biblia y sobre la escuadra, y la otra debajo; detrás del asiento del Venerable Maestro y a conveniente altura del sillón, sobre la pared, luce el símbolo del grado, que constituye un triángulo con la letra G en el centro.
Al Norte, frente al del Seg.·. Vig.·. figura el cuadro del frontispicio del Templo de Salomón, pintado del modo siguiente: Fondo azul con una cadena en el cuadrilátero y borlas en las esquinas; hacia abajo un pavimento de cuadrados iguales, blancos y negros, del que parte una escalera de tres tramos, compuesto el primero de tres gradas, en las cuales se lee sucesivamente FUERZA, BELLEZA, CANDOR: el segundo de cinco, con los nombres INTELIGENCIA, RECTITUD, VALOR, PRUDENCIA, FILANTROPÍA; y el tercero de siete, en las que respectivamente se lee: GRAMATICA, RETÓRICA, LÓGICA, ARITMÉTICA, GEOMETRÍA, MÚSICA, ASTRONOMÍA; estos letreros terminan en la puerta que se halla entre dos columnas, en cuyos capiteles hay esculpidas redes, granadas, lirios, y arriba un globo terrestre a la izquierda, y celeste a la derecha. En el centro de la columna que sostiene el primero, se lee CIENCIA, y en el de la segunda VIRTUD. Encima de la puerta, y sostenido por los globos, un triángulo en el que se halla la estrella flamígera, y en el centro de ésta una G.
Debajo se pondrá un aparador, en el que estarán la Piedra Cúbica de punta, cubierta de un velo durante cierto tiempo; el martillo, el cincel, la regla, el compás, la palanca y la escuadra, y un candelabro (de tres luces), más inferiormente, en un banquillo, la Piedra Bruta.
Preliminar de la Apertura
PRELIMINAR DE LA APERTURA
La Log.·. se abre en el Gr.·. de Apr.·. y llegado el momento de estar concedida la palabra, uno de los HH.·. del Seg.·. Gr.·. puede pedir que se eleven los trabajos a Gr.·. superior. Concedido por el V.·. M.·. éste da un gol.·. de mall.·. y dice:
V.·.M.·. – QQ.·. HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·. servíos anunciar a los QQ.·. HH.·. que decoran vuestras CCol.·. respectivas que como yo lo hago a los QQ.·. HH.·. de Or.·., voy a suspender los trabajos de Apr.·. por un sólo golpe.
Prim.·. Vig.·. – Q.·. H.·. Seg.·. Vig.·. y QQ.·. HH.·. de mi Col.·. nuestro V.·. M.·. va a suspender los trabajos de Apr.·. por un sólo golpe.
Seg.·. Vig.·. – QQ.·. HH.·. de mi Col.·. nuestro V.·. M.·. va a suspender los trabajos de Apr.·. por un sólo golpe.
Seg.·. Vig.·. – Anunciado Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·.
Prim.·. Vig.·. – Anunciado V.·. M.·. (Da un mall.·.)
(El V.·. M.·. da un gol.·. en el trono; todos se levantan al Ord.·. y dice él).
V.·. M.·. – A mí, QQ.·. HH.·. (Sig.·. y bat.·. con las palabras Houzzé, Houzzé, Houzzé)
V.·.M.·. – Los trabajos de Apr.·. están suspensos, QQ.·. HH.·. AApr.·. servíos cub.·. el Temp.·.
(Los AApr.·. se retiran)
Si lo avanzado de la hora o el mucho quehacer reclaman prontitud en el paso de los trabajos a GGr.·. superiores, entonces el V.·. M.·. dice:
VVen.·. y QQ.·. HH.·. de ambas CCol.·. y de Or.·., os anuncio que voy a suspender los trabajos de Apr.·. simplificando fórmulas. (Da un mall.·.) Los trabajos de Apr.·. están suspensos, cubrir el Temp.·. HH.·. AApr.·.
(En ambos casos el M.·. de Cer.·. acompaña a los AApr.·. hasta la salida del Templo)
DDIG.·. Y OOF.·. EN LA SEG.·. CAM.·.
Son los mismos que en la Primera, o sea que los DDig.·. y OOf.·. ocupan los mismos puestos y tienen iguales deberes.
Títulos
TÍTULOS
El Venerable Maestro se llama en esta Cámara Muy Venerable Maestro, los demás Dignatarios y Oficiales tienen los mismos nombres que en el grado de aprendiz, siendo los trajes y joyas iguales, usando el mandil con la solapa caída y levantada una de sus puntas que va prendida en el extremo.
Estando todos los HH.·. en sus puestos, el M.·. V.·. M.·. da un golpe de Mallete y dice:
M.·. V.·. M.·. – Q.·. H.·. Guar.·. Temp.·. Int.·., servíos avisad al Q.·. H.·. Guar.·. Temp.·. Ext.·. que voy a abrir la Logia en el Gr.·. de Comp.·.
(El Guar.·. Temp.·. Int.·. sale, avisa al Guar.·. Temp.·. Ext.·. el vuelve, y colocado entre CCol.·. dice:)
Guar.·. Temp.·. Int.·. – El Q.·. H.·. Guar.·. Temp.·. Ext.·. está avisado, y seguimos a cubierto, M.·. V.·. M.·.
M.·. V.·. M.·. – Gracias QQ.·. HH.·. sentaos, QQ.·. HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·., servíos pedir a todos los presentes las palabras de pase y sagrada del grado de Compañero.
Cada vigilante se levanta y se dirige a su Columna, el M.·. V.·. M.·. a los QQ.·. HH.·. que se encuentran en Oriente, al llegar al frente de cada H.·. éste se pone en pie y es retejado. Si algún H.·. que no esté bien, los HH.·. VVig.·. hacen el anuncio al M.·. V.·. M.·. para que en el acto se averigüe lo que haya sobre el particular, acabado el reconocimiento el Seg.·. Vig.·. dice:
Seg.·. Vig.·. – M.·. Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·., los que decoran mi Col.·. son CComp.·. MMás.·. (Da un mall.·.)
Prim.·. Vig.·. – M.·. V.·. M.·., los que decoran ambas CCol.·. son CComp.·. MMás.·. (Da un mall.·.)
Apertura de la Segunda Cámara
APERTURA DE LA SEG.·. CAM.·.
M.·. V.·. M.·. – ¿Sois Compañero H.·. Prim.·. Vig.·.?
Prim.·. Vig.·. – Conozco la letra G.
M.·. V.·. M.·. – ¿Cómo la conocisteis, H.·. Seg.·. Vig.·.?
Seg.·. Vig.·. – Pasando de la Regla a la Escuadra.
M.·. V.·. M.·. – ¿Para qué nos sirve la Escuadra, H.·. 1°Vig.·.?
Prim.·. Vig.·. – Es el instrumento con que labramos la Piedra cúbica.
M.·. V.·. M.·. – ¿A qué hora acostumbran los CComp.·. comenzar sus trabajos, H.·. Seg.·. Vig.·.?
Seg.·. Vig.·. – Al mediodía.
M.·. V.·. M.·. – ¿Qué hora es, H.·. Prim.·. Vig.·.?
Prim.·. Vig.·. – Mediodía en punto.
M.·. V.·. M.·. – Puesto que es mediodía en punto, y ésta, la hora en que los CComp.·. acostumbran a empezar sus trabajos, servíos anunciar en ambas columnas, HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·. como yo lo hago en Oriente, que voy a abrirlos por los golpes misteriosos del grado.
Prim.·. Vig.·. – H.·. Seg.·. Vig.·. y HH.·. de mi Columna, nuestro M.·. V.·. M.·. va a abrir los trabajos de Compañero por los golpes misteriosos del grado.
Seg.·. Vig.·. – HH.·. de mi Columna, nuestro M.·. V.·. M.·. va a abrir los trabajos de Compañero por los golpes misteriosos del grado.
Anunciado H.·. Prim.·. Vig.·. (Da un golpe)
Prim.·. Vig.·. – Anunciado M.·. V.·. M.·. (Da otro.)
(El M.·.V.·.M.·. da cinco GGol.·. por tres y dos)
(Todos se levantan al Orden y dice él)
M.·. V.·. M.·. – Los trabajos de CComp.·. están abiertos.
M.·. V.·. M.·. – ¡A mí HH.·.! ¡Por el signo! ¡Por la batería! ¡Houzzé, Houzzé, siempre Houzzé!
M.·. V.·. M.·. – Sentaos HH.·.
(Concédase la palabra al Sec.·., el cual lee la plancha de los trabajos de la tenida anterior, se discuten y sancionan, se despachan los asuntos de carácter reservado y se recibe a los Visitadores)
(El M.·. de Cer.·. circula el saco de proposiciones con el ritual acostumbrado; lectura del Or.·. del día, se discute, aprueba y sanciona)
(Después da un golpe de mallete en el trono y dice él)
M.·. V.·. M.·. – Si algún M.·. Q.·. H.·. quiere pedir Aum.·. de Sal.·. para algún Apr.·. puede hacerlo.
(Si algún M.·. Q.·. H.·. lo pide, si se aprueba, y el Tes.·. está cubierto, se procede a la ceremonia o se aplaza para otra Ten.·.
(Más si desde luego debe tener lugar dicha ceremonia el M.·.V.·.M.·. lo anuncia al Tall.·. y dice:)
M.·. V.·. M.·. – HH.·. míos; habiéndose considerado digno de recibir la investidura del grado al H.·.… se va a proceder a su recepción.
Aumento de Salario
AUMENTO DE SALARIO
M.·. V.·. M.·. – M.·. Q.·. H.·. Exp.·. servíos H.·. traer al candidato con el orden y recogimiento oportunos, tocando y saludando como aprendiz.
(El Maestro Experto sale a cumplimentar está orden)
(Luego que el Maestro Experto prepara al candidato ciñéndole el mandil con la faldeta levantada, colocándole un velo blanco sobre la cabeza, el martillo en la mano derecha y la regla en la izquierda descansando en el hombro, llamara de aprendiz)
(El Guarda Templo, que nunca responde cuando se toca en grado diferente al que se trabaja dice:)
Guar.·. Temp.·. – H.·. Seg.·. Vig.·. tocan como Aprendiz.
Seg.·. Vig.·. – Tocan como Aprendiz M.·. Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·.
Prim.·. Vig.·. – Tocan como Aprendiz M.·. V.·. M.·.
M.·. V.·. M.·. – Servíos averiguar quién toca, M.·. Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·.
Prim.·. Vig.·. – Servíos preguntar quién toca M.·. Q.·. H.·. Seg.·. Vig.·.
Seg.·. Vig.·. – Servíos preguntar quién toca M.·.Q.·. H.·. Guar.·. Temp.·.
Guar.·. Temp.·. – (En voz alta) Es el Maestro Experto que conduce al candidato que desea pasar de la Regla a la Escuadra, es decir, de Aprendiz a Compañero, H.·. Seg.·. Vig.·.
(El Seg.·. Vig.·. comunica la respuesta al Primero, y éste al venerable)
M.·. V.·. M.·. – (Directamente al Guarda Templo) Preguntad su nombre y cualidades.
(El Maestro Experto satisface la pregunta)
M.·. V.·. M.·. – Preguntad si ese Aprendiz está convenientemente dispuesto para recibir la investidura del grado de Compañero y si considera que sus Maestros se hallan satisfechos de su comportamiento.
Maest.·. Experto – Opina que sí, M.·. V.·. M.·.
M.·. V.·. M.·. – Levantaos, HH.·.
M.·. V.·. M.·. – Abrid la puerta H.·. Guarda Templo, y que entre el maestro Experto conduciendo al candidato.
(Si hay música, ésta toca de una manera solemne, Exp.·. y candidato entran y saluda como Apr.·. cubriendo el templo tres veces, quedando al Orden y entre CCol.·.)
(Todos los HH.·. permanecen de pie con espada en la mano derecha, pero sin estar al Orden)
El M.·. V.·. M.·. – Sed bienvenido, H.·., la cámara de CComp.·., satisfecha de vuestras dotes y de vuestros excelentes propósitos, probados en el tiempo que lleváis de aprendiz, tiene suma satisfacción de otorgaros la debida recompensa haciendo que ingreséis en ella.
Antes, si embargo de proceder a investiros con el grado de Compañero, tenemos necesidad de haceros nuevas preguntas que completen vuestro juicio sobre vuestros méritos, y, sobre todo, daros algunas explicaciones para que podáis apreciar todo el alcance de los deberes que de hoy en adelante contraéis; deberes que si por el presente no están en correlación con los derechos que en cambio se os concedan, os habrán de colocar en situación de conquistar nuevos horizontes que satisfagan vuestra conciencia y vuestra razón.
Vais a pasar de la Regla a la Escuadra. Habéis pulimentado la piedra bruta; es decir, habéis aquilatado las imperfecciones y asperezas de vuestro carácter y de vuestra naturaleza; vuestra resignación, vuestro valor y vuestra templanza, os han hecho un Ser Humano capaz de amar la ciencia; las practicas fraternales y benéficas que habéis presenciado en el curso de vuestra primera iniciación, han hecho de vos un ser virtuoso y tolerante con los defectos de los demás. Podréis ver el error y desearéis desvanecerlo; pero no valiéndonos de las armas de la intransigencia, sino apelando a los recursos eficaces de la razón que persuade suavemente sin provocar tempestades, y acallando las violencias del fanatismo y de la ignorancia. Sois lo que se llama un material preparado con todas las reglas del arte para venir a fundiros en el gran edificio de la moral masónica, cuyos cimientos comienzan en el grado de Compañero. En la iniciación del grado de aprendiz, se apela a las pruebas físicas para conocer las calidades del corazón y el valor natural del aspirante; y se le somete a ciertos interrogatorios para apreciar la firmeza de su carácter, su franqueza o disimulo, la precisión o rectitud de sus juicios, la extensión de sus conocimientos y hasta sus gustos y preocupaciones en el mundo profano. Ya sabéis lo que significan los tres viajes y las pruebas del agua y del fuego.
Comprendido el sentido simbólico de aquellos actos como el de los objetos que os rodean, desde este instante os toca interpretar y aplicar la filosofía que de todo ello se deriva. Vuestros viajes se dirigirán, de hoy más, por los senderos de la investigación y del raciocinio; ahora vais a dedicaros a estudiar la naturaleza intima de los seres y de las cosas, cuyo examen habrá de conduciros al conocimiento de vos mismo y de los Seres Humanos en general; a comprender bien las relaciones que existen dentro de todos los elementos sociales que en el mundo se agitan; a trabajar por la humanidad de que formáis parte a cuyo perfeccionamiento venís obligado por eternas leyes de solidaridad.
Habéis llegado a la segunda edad masónica; en lo sucesivo comprenderéis que, por mucho que hayáis estudiado, os resta muchísimo más que aprender en el curso de vuestra vida, que es muy corta para alcanzar una mínima parte de los secretos que la ciencia posee, gracias al trabajo incesante de centurias de Seres Humanos y de numerosas generaciones que nos hicieron ese rico legado. Dichoso vos, si conseguís alguna conquista, si lográis arrancar a la ciencia algún nuevo secreto que venga a aumentar el caudal de los conocimientos que nosotros debemos, a nuestra vez, legar a los Seres Humanos que nos sucedan en este honrado sacerdocio.
El mundo exterior, fuera de este recinto, está plagado de injusticias y de errores. Nosotros echamos voluntariamente sobre nuestros hombros la ardua tarea de procurar que unos y otros vayan desapareciendo, inculcando en la familia, y dentro del círculo en que individual y colectivamente nos sea dado desenvolver nuestra actividad, el sentimiento de lo Bello, de Bueno y de lo Justo. Estamos dotados de Razón, que nos coloca en condiciones de conocer la verdad, distinguiéndola del error y de la injusticia. Poseemos Voluntad para no dejarnos mover como maquinas ciegas al servicio de ambiciones bastardas o de solapar hipocresía. Gozamos de Inteligencia para evitar las invasiones del capricho erigido en poder, y las violencias del fanatismo, sancionado por la ignorancia o por las conveniencias de cierta parte egoísta que impera en el seno de las sociedades, dictando leyes que pugnan con los sanos principios del derecho, y erigiendo sistemas que contradicen la moral.
Cierto que, con relación a la sublime maquinaria del Universo y a la Inteligencia infinita que lo dirige, el Ser Humano es un átomo perdido en la inmensidad sin límites del espacio. Pero dentro de su relativa pequeñez y de su aparente debilidad, el Ser Humano, reflejo brillante de G.·.A.·.D.·.U.·., lejos de ser un insecto miserable, como pretenden algunas religiones positivas, es la obra maestra del Gran Arquitecto; los fenómenos, las funciones que se producen en su organismo, las creaciones de su cerebro, su cerebro mismo, no son menos complicados y maravillosos que la mecánica celeste. Como ella, tiene sus leyes; como ella, recorre orbitas inmensas; como ella, navega por el éter, está constelación humana que reside en la tierra moviéndose y trabajando en su propio perfeccionamiento, y acercándose en pos, o simultáneamente, con otras humanidades, a su propio Creador.
Cuantos esfuerzos hagamos pera conseguir extirpar los vicios y las malas pasiones, desarraigar la injusticia y obtener la emancipación en la conciencia humana, nos colocaran en los verdaderos derroteros que habrán de conducirnos al legítimo fin de nuestra peregrinación por las regiones de la vida.
He aquí porque dentro del grado que se os va a conferir, combatimos todas las esclavitudes y condenamos inicuas explotaciones; queremos ciudadanos ilustrados y virtuosos; la ilustración aborrece las tiranías; la virtud forja valor e imprime virilidad para romper el yugo que envilece y degrada a los individuos y a las sociedades.
Dadnos un pueblo instruido, y tendréis un pueblo libre y valeroso, capaz de acometer magníficas y venturosas empresas. El ignorante es incapaz de derechos, y es materia aprovechable para los déspotas que le explotan a su antojo; un Ser Humano ignorante es cobarde, y la cobardía engendra criminales y estúpidos fanáticos.
A Seres Humanos de estas últimas condiciones, la Masonería no les confiaría jamás sus secretos; pero la Masonería, que es ante todo una institución eminentemente humana, se impone la obligación de corregirlos, despertando en ellos por el ejemplo y por la enseñanza, los dormidos o enervados instintos del bien que residen en la mal dirigida conciencia de todo ser pensante.
Después de echas estás ligeras indicaciones, voy a haceros, H.·. mío, algunas preguntas de un orden más elevado que las que se os hicieron en el grado de aprendiz. ¿Estáis dispuesto a sufrir está prueba puramente intelectual? Vuestras contestaciones estoy seguro de ello, vendrán a fortalecer la buena opinión que acerca de vuestras dotes ha concebido el taller.
Interrogatorio
INTERROGATORIO1
M.·.V.·.M.·. – H.·., dícese que el pensamiento caracteriza al Ser Humano. Tened la bondad de explicarme lo que entendéis por pensamiento.
(Si la respuesta del candidato es satisfactoria, debe pasarse a otra pregunta; si no lo fuese, deberá explicarse en los siguientes o parecidos términos)
Es una función psicológica, en cuya virtud nos conocemos y distinguimos de los demás seres. El pensamiento, es decir, la facultad o acción de pensar, es lo que realmente constituye la individualidad del Ser Humano. Nuestra envoltura material, nuestra carne, nuestros huesos, todo lo formal que hay en nosotros, son, como dice muy bien un escritor masónico2, accidentes que poseemos en común con los demás animales. Pensamos, y porque pensamos, sabemos y tenemos conciencia de que existimos; nuestro cuerpo, o es un instrumento de que nos servimos, o una envoltura grosera que impide al ser inmaterial elevarse al dominio completo de la naturaleza. Por ese precioso don de la individualidad, el Ser Humano piensa, siente y quiere, examina, compara y escoge. En cuanto abdica de su propio pensamiento y de las consecuencias que de él se derivan, dejando a otros el cuidado de investigar y juzgar por él, deja de Ser Humano para trocarse en la serie de las cosas que obedecen a impulso extraño3.
Es muy difícil determinar si está facultad de pensar es innata en nuestra individualidad, o si por el contrario, es el resultado de impresiones externas que van a reflejar en el cerebro. Las opiniones de las escuelas filosóficas discrepan en este punto sustancial. De todas suertes, parece demostrado por la ciencia, que el PENSAMIENTO es la cualidad distintiva del Ser Humano, tanto porque éste es susceptible de progreso y de perfección, cuanto porque concibe, realiza y crea, cosa a que no alcanzan los demás seres del reino animal.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué es la inteligencia?
La facultad de percibir las impresiones de los sentidos y de comprender y combinar los actos que satisfacen nuestras necesidades4.
La inteligencia forma parte de la actividad del alma5
Entre la inteligencia y las vibraciones eléctricas de los filamentos del cerebro, existe la misma relación que entre el color y las vibraciones del éter6. La inteligencia no tiene nada de material, no es sustancia por sí misma, sino el encadenamiento de distintas fuerzas que constituyen una unidad, es el efecto del concurso de muchas sustancias dotadas de fuerzas, de cualidades y de facultades7.
Lo mismo en las deducciones de la escuela positivista, que en las de la espiritualistas, sobre la inteligencia, encontraremos siempre un vació que difícilmente la ciencia podrá llenar, porque la inteligencia es, a nuestro entender, como un soplo de la Divinidad, tan misteriosa como ella, y como ella admirable e indefinible.
Tenga su asiento en el cerebro, o sea la resultante de varias fuerzas combinadas en actividad que impulsa los nervios de los sentidos, o que pone al Ser Humano en relación con los objetos del mundo exterior, es lo cierto que la inteligencia es un faro luminoso que alumbra nuestro camino, lo mismo por los senderos de la vida, que por las regiones abstractas de la ciencia.
Hay quien asegura que la inteligencia no es una cualidad exclusiva del Ser Humano, sino que en grado inferior también la poseen ciertos animales, que figuran en segunda y tercera línea de la escala zoológica, desde el mono inclusive hasta el caballo; pero semejantes apreciaciones dan ocasión a interminables discursos de dudosos beneficios, o cuando más de resultados que en nada contribuyen a mejorar la condicionalidad humana.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué es instinto y en que se distingue de la inteligencia?
Los linderos entre el instintivo de muchos animales y la inteligencia del Ser Humano, digan lo que quieran fisiólogos o positivistas, se hallan perfectamente marcados en la naturaleza. El castor fabrica su choza en medio del pantano, la abeja construye admirablemente los panales donde deposita la rica sustancia que debe alimentar a sus hijuelos; la hormiga acumula en sus graneros con actividad febril sus provisiones; el pájaro teje el nido donde deposita los huevos y sirve de abrigo a sus hijuelos; el mono, el elefante, el caballo y el perro, ejecutan actos de maravillosa precisión, pero a poco que se observe, se verá que todo es automático en esos animales, que siempre ejecutan los mismos actos; que no hay en ellos progreso, que todo lo verifican hoy como en los primitivos tiempos de la creación; que desde que surgen a la vida terrestre, continúan haciendo lo mismo, sin ninguna variante que acuse en todos ellos espíritu creador con tendencia a progresar y perfeccionarse.
Instinto es pues, el resorte conservador de la existencia animal8, como la atracción molecular para la materia bruta constituye una condición inseparable de la naturaleza. El instinto precede a la forma de organización y la elabora9; la ley en cuya virtud dos átomos de hidrogeno se unen a uno de oxígeno para formar la gota de agua; impulso puramente maquinal e indeliberado; cierta inclinación a movimiento irreflexivo de que la naturaleza ha dotado a los irracionales para que busquen lo que les conviene y eviten los que les dañan.
La inteligencia es una facultad del alma, en virtud de la cual comprendemos, concebimos y comparamos las ideas, eligiendo entre varias la que nos parece mejor.
La ciencia iconográfica describe el instinto, o mejor dicho, lo representa bajo la figura de una joven cogiendo los frutos con que se alimenta, a pesar del velo echado sobre sus ojos. Una piel de animal la cubre para indicar que el instinto es peculiar de los animales.
Representase la inteligencia bajo la forma de una matrona coronada de guirnaldas, con una esfera en la mano y una serpiente en la otra; de su cabeza sale una llama que figura ser emanación de la divinidad.
La inteligencia es consciente; el instinto obra por sistema. Es indudable que en el Ser Humano residen las dos cualidades. Cuando éste se ve acosado por un incidente que peligra su vida, huye en la mayor parte de los casos, impulsado por un movimiento irreflexivo, ajeno a la voluntad, quizá para caer en otro peligro más inminente todavía. En las catástrofes que a cada paso se presencian por incendios que estallan en sitios donde existen muchas personas o por siniestros de otra índole, hace más víctimas el aturdimiento de los que huyen, que la causa cuyas consecuencias procura evitar. Aquí no obra la inteligencia que compara y escoge, sino el instinto puramente animal de la materia, que sin saberlo ni quererlo propende a la conservación.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué es la razón?
El poder de elevarse de lo concreto a lo abstracto, comprendiendo la naturaleza de las cosas, remontarse a la causa que las produce y contemplando la creación, hallar la Verdad que destruye los errores de la intuición y los sofismas de la inteligencia y crear las ciencias y las artes, arrancando a la naturaleza sus arcanos. Es el patrimonio del Ser Humano y gracias a él ve en todas las cosas lo real y lo ideal; esto es, el hecho en sí y la causa que lo produce, o lo que es igual; la idea; mientras el animal ve el hecho real y el echo solo, y así la razón de su existencia o su ideal se le escapan, no habiendo para él ni bello, ni feo, ni sublime o indiferente; él no sabe más que sentir; el Ser Humano sabe pensar10.
Y aquí se nos ofrece otra vez el problema sobre el instinto que se atribuye a los animales y la inteligencia que es patrimonio del Ser Humano. La filosofía antigua, que admitía la trasmigración de las almas por medio de sucesivas habitaciones en el cuerpo de los animales partiendo del grado inferior, es decir, desde el zoófito (animal planta) al cuadrúpedo, segunda clase del orden de los mamíferos, hasta llegar al Ser Humano, vuelve a surgir de entre los debates de positivistas y espiritualistas que actualmente invaden el campo de la ciencia. Mientras Linneo aseguró en el siglo XVIII que la planta vive; el animal vive y siente; y el Ser Humano vive, siente y piensa; en el último cuarto de siglo XIX, asegurase con gran formalidad, aduciendo argumentos que no dejan de tener fuerza que “la planta vive y siente, y el animal y el Ser Humano sienten y piensan”. La inteligencia del animal, dicen, está menos desenvuelta que la del Ser Humano, porque sus necesidades son menores, sus órganos menos acabados, y porque el círculo de su actividad es más limitado. El alma humana, continúan, procede de un animal perteneciente a los órdenes superiores, después de haber regido en su cuerpo cierto grado de elaboración y de perfeccionamiento conveniente para ir a encarnarse en el cuerpo del niño.
Estos mismos sofismas que se deslizan del cerebro del Ser Humano, estos errores convencionales unas veces, y otras hijos de una inteligencia perturbada por el estudio o por lesiones orgánicas, demuestran claramente la inmensa distancia que existe entre la inteligencia, llamémosla así, rudimentaria y siempre igual de los animales, y la inteligencia del Ser Humano, capaz de progreso hasta para concebir y realizar los más soberbios disparates.
El que existan individuos de la especie humana que maltraten cruelmente al perro fiel que les devuelve caricias por palos, o al caballo que humildemente les ayuda a ganar el sustento, no prueba absolutamente nada en favor de esa tesis. Esto, cuando más, serian argucias y sutilizas de ingenio, que en último término pueden servir para robustecer el argumento contrario. Convengamos en que el Ser Humano ignorante lleva la ferocidad de sus apetitos brutales hasta el refinamiento; pero no dejara menos de notarse, a poco que se le observe, que en todos sus actos existe algo de raciocinio, algo de meditación. El parricida mata porque del hecho horroroso que realiza cree obtener beneficios en su favor; la madre que estrangula al niño inocente procede por una serie de consideraciones erróneas, pero consideraciones al fin, de las cuales deduce que por este medio pone a cubierto su honor, o se salva de un peligro en que cayó por seducción o por voluntad. En el asesinato, en el homicidio, en el robo, en todos los delitos castigados por leyes humanas, precede siempre una causa y se envuelve un propósito; aquí existe un fondo de moral relativa, moral viciada, es verdad, pero que no se nota en los animales por excelentes que sean las cualidades de mansedumbre, paciencia, habilidad y cariño de que estos se hallen dotados. Además el carácter del Ser Humano, por brutal que parezca, es susceptible de corregirse y mejorarse por medio de la educación; el criminal más endurecido se modifica cuando la sociedad le concede el derecho a la pena reintegrándole a la libertad, cuando por el estudio y la ejemplaridad se le hace capaz de derechos y deberes, la razón que inquiere, induce y analiza, es propiedad de los seres libres que saben apreciar el concepto de las ideas, de los hechos y de las cosas, remontándose por inducción o por deducción al conocimiento de las causas, lo mismo en el mundo material, que en el mundo moral.
Por consiguiente, el que en la escala zoológica existan órdenes de animales cuyas especies se distinguen por funciones que acusan cierto grado de perfección relativo, y el que se cite muchos ejemplos de sutileza de instinto animal, no puede probar que estos sean destellos de inteligencia razonadora y consciente; de igual modo que el existir Seres Humanos ignorantes y crueles sobre la tierra, no constituye prueba alguna para acreditarles como inferiores a aquellos.
Es más, la razón, inventa, crea, perfecciona, escribe, discute y forma leyes en que se traslucen las formulas del derecho y los sanos principios de la justicia. Con la inteligencia y el raciocinio el Ser Humano domina el rayo, utiliza las fuerzas que existen en la naturaleza y transforma y modifica la materia.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo se dividen las facultades del Ser Humano?
En instintivas, afectivas e intelectuales. Las primeras le son comunes con todos los animales; las segundas con los animales superiores; las terceras abrazan dos categorías: la una general, porque constituye la percepción, que tiene la sensibilidad por medio, y relaciona a al animal con la naturaleza exterior, o le avisa sus necesidades, despertando el deseo o la tendencia de cualquier facultad a entrar en ejercicio; y la otra es propia del Ser Humano, o la que le eleva sobre todo lo creado. Ni la percepción ni la reflexión, son sensaciones; aquellas se debe a las facultades receptivas que nos relacionan con el mundo exterior, y ésta a las reflexivas, que constituyen la Razón humana. La sensibilidad es la función del sistema nervioso destinado a transmitir las impresiones, y fue dada al animal11 para que por el placer o el dolor que experimenta, buscara automáticamente lo que le produce el primero y huyera de lo que originaba el segundo; es un salvaguardia de la vida material12.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué es la vida?
La vida es una conjunción de fuerzas que resisten a la muerte de los seres organizados, dicen unos; vivir es sólo una forma particular de la mecánica, y aún más complicada, aquellas en que las leyes ordinarias de la mecánica se cumplen bajo las más extraordinarias y variadas condiciones, y en la cual, de consiguiente, los resultados definitivos están separados de los principios de la metamorfosis por una serie tan larga de términos intermedios que desaparecen con tanta rapidez que sólo con dificultad podríamos restablecer su unión13, exclaman otros.
Si es cierto que las funciones orgánicas se verifican por medio de procedimientos químicos, un ser vivo puede compararse a un laboratorio químico, en el cual tienen lugar los actos que constituyen la vida en su conjunto. No son menos claros los procedimientos mecánicos determinados por las leyes físicas del organismo viviente. La circulación de la sangre se verifica por medio de un mecanismo tan perfecto cómo es posible imaginar, y el aparato que la produce se asemeja en un todo a las obras mecánicas ejecutadas por la mano del Ser Humano. El corazón está provisto de válvulas, como una máquina de vapor, y su juego produce un ruido claro y distinto, al entrar el aire a los pulmones, frota en las paredes de los bronquios y causa el ruido de la respiración. La inhalación y exhalación son producto de fuerzas puramente físicas. El movimiento ascendente de la sangre desde las partes inferiores del cuerpo al corazón, oponiéndose a las leyes de la gravedad, solo puede verificarse mediante un aparato puramente mecánico. Por un procedimiento mecánico también, acompañado un movimiento vermicular, evacua el canal de los intestinos los excrementos de la parte superior a la inferior, y si mismo se verifican mecánicamente todas las acciones de los músculos, mediante los cuales ejecutan los Seres Humanos y los animales los movimientos de la locomoción.
Es cosa sabida que en la naturaleza todo ser viviente tiene un medio propio de existencia, y que no puede vivirse sino dentro de ese medio; las plantas, en el aire o en el agua; los animales, en el aire; los peces, en el agua; si se les puede sustraer de estos medios, infaliblemente perecen, es decir, que cada ser organizado tiene su habitación particular.
Pero es indudable que la vida reside en la creación entera, o mejor dicho, en la materia organizada como en la materia inorgánica.
Ahora bien; contrayéndonos al Ser Humano, en cuya constitución física obran los elementos químicos combinados con las leyes de la mecánica, es lo cierto que su existencia difiere esencialmente de la de los demás seres que existen sobre el planeta. Su maquinaria complicada y perfecta revela la inteligencia secreta de un artífice que tuvo exacta conciencia de su obra. Creado en el cuerpo humano, un principio vital, inteligente, que tiene sus periodos de desarrollo, apogeo y decaimiento, vela por su conservación, como la madre vela cuidadosamente al pie de la cuna del niño. Ciertamente que la vida desaparece en apariencia del cuerpo que le sirve de residencia; ¿pero quién nos dirá que la individualidad o lo que es lo mismo, el ser pensante, desaparece también?
Aquí es necesario abandonar las teorías a la ciencia fisiológica para entrar en un orden de consideraciones puramente filosóficas. Está demostrado que la materia y las fuerzas son eternamente las mismas en la naturaleza por muchas transformaciones que se operen en su movimiento. Con la ruptura de está triple alianza del cuerpo, el alma y la vida, ¿concluye el individuo? Es el único que sabe que debe morir; el único que tiene percepciones intelectuales e ideas morales; dotado de voluntad, quiere y realiza libremente; conoce sus derechos y sus deberes, y sabe que depende de él conformase o separarse de ellos14. El carácter dinámico del alma es fácil de reconocerlo en todas sus manifestaciones. La facultad de dirigir o vencer sus pasiones es una forma dinámica de la esencia de nuestra alma15. El Ser Humano que pasa sus días en una condición soportable, o que no consume todo su tiempo en proveer a su subsistencia física, sufre necesidades en que no intervienen los sentidos, experimentando penas y goces que nada tienen en común con las miserias de la vida. Y si alguna vez se han manifestado estos pesares y estos goces con cierta fuerza, no puede confundirlos con los que ocasionan los apetitos animales, siente que son de otro género, que pertenecen a un orden más elevado. El Ser Humano no es solamente sensible a los juegos de la imaginación, y a las dulzuras de los hábitos sociales, sino que es especulativo por naturaleza. No contempla el mundo y los objetos que le rodean con una fría indiferencia, como una serie de fenómenos que nada le interesa, sino por las relaciones que puede tener con él, considerándolos como un sistema dispuesto con orden y armonía. La armonía de las partes, la sagacidad de las combinaciones le causan la admiración más viva; y de esta manera se ve conducido a la idea de un poder, de una inteligencia superior a la suya, capaz de producir, de concebir cuanto observa en la naturaleza. Puede llamar a ese poder infinito, puesto que no percibe límites en las obras en que se manifiesta. Lejos de eso, cuanto más examina, cuanto más extiende sus observaciones, mayores magnificencias encuentran, mayor grandeza descubre.
Comprende que todo lo que puede permitirle descubrir por sus propias investigaciones, la vida más larga y la inteligencia más fuerte, condúcele, cuando más, aprovechándose de los otros, a los límites de la ciencia. ¿Es, pues, de admirar que un ser constituido de esta manera, acoja primero la esperanza y llegue después a la convicción de que su principio intelectual no seguirá la suerte de la envoltura que le encierra, y que el uno no acabara cuando el otro se disuelva? ¡Es de admirar que se persuada de que lejos de extinguirse pasara a una vida nueva, en la que libre de esas mil trabas que detenían su vuelo, dotado de sentidos más sutiles, de más elevadas facultades, se asociara en ese venero de sabiduría, de que tan sediento estaba sobre la tierra?16.
¿Dadas estas consideraciones tan sencillas como elocuentes, del gran astrónomo y eminente filósofo inglés, Herschel, cabe comparar la vida del Ser Humano con la de otros animales que igualmente nacen, viven y mueren?
No, más allá del misterio de la muerte, deben abrirse al ser inmaterial o espiritual, otros horizontes en que sus preciosas facultades se perfeccionen en cumplimiento de leyes hechas por esa inteligencia superior que preside a la naturaleza. Si la muerte no es más que la transformación de la materia cuyas moléculas van a fusionarse con otras, desprenderse sin ningún esfuerzo; que el alma individual, el Yo que piensa, discurre, medite y razona, no está llamado a desaparecer.
¿Pues qué, el espectáculo de los cielos, cuya magnificencia comprende, es por ventura una simple luminaria colocada en ellos para recrear su fantasía, o para abrir su pecho a esperanzas que muy luego han de desvanecerse? ¿Acaso la misión que G.·.A.·.D.·.U.·. asigna al Ser Humano, la cumple en la tierra, dentro del rápido y corto periodo de su existencia corporal?
Creer esto, sería formar un juicio demasiado pobre de la Divinidad, y un concepto por demás estrecho de la justicia eterna.
SIMBOLOS Y VIAJES
Acabado el interrogatorio el Venerable da un golpe y dice:
M.·.V.·.M.·. – H.·. mío, cuando os iniciasteis en el grado de aprendiz masón, nacisteis en realidad y pudisteis apreciar que había un pueblo verdaderamente libre; tal como le concibió Dios al soplar sobre la faz de las aguas y al mandar a la luz que la luz fuere17. Entonces se os sometió a pruebas físicas y morales, porque este es el modo de conocer el carácter, juzgar de la inteligencia, franqueza o astucia del candidato y saber lo que influirán en él las preocupaciones, el tiempo y las circunstancias. El grado de compañero va ahora a llenar vuestra esperanza, porque en él comienza a abrirse el arca santa de nuestros misterios.
Servíos H.·. Maest.·. de Cer.·., aumentar la Luz para que se vea ese cuadro por todas sus partes; y vos aprendiz, alzad la vista y mirad.
(El Maest.·. de Cer.·. enciende las luces del cuadro y de la mesita)
M.·.V.·.M.·. – Ese cuadro que tenéis a la vista, es la imagen de un templo material; pero el género de su arquitectura, de sus adornos y de las alegorías que representa, es el emblema del edificio moral en cuya conservación estáis llamado a trabajar. Es el templo de la Sabiduría, tan antiguo como el mundo, y el que lo construyó os ha dado los dotes necesarios para conocer sus perfecciones. Los sabios y los maestros de todos los siglos lo han visitado y todos sus cuidados se han dirigido a aumentar su esplendor.18
Obreros hábiles, cuyos nombres conocéis ya: Zoroastro, Confucio, Salomón, Sócrates, Platón, Zenón y Epíteto lo han enriquecido con los tesoros de su ingenio. Aún existen fragmentos de sus trabajos que conservamos con respeto. En él se encierra nuestro secreto, ese secreto tan pedido, tan buscado, tan rara vez comprendido, y que cuando se posee y conoce perfectamente, es la felicidad o el consuelo de la vida. Mucho tenéis que trabajar y mucha ha de ser vuestra perseverancia, si queréis profundizarle y apreciar sus virtudes.
La Masonería, como el campo del labrador, no entrega su tesoro sino a la hábil y atrevida mano que sabe buscarle. ¡Buscad y hallaréis!
El interior de ese templo se divide en muchas partes; en las cuales se enseña gradualmente todo lo que el Ser Humano puede aprender para mejorar su ser. Aquí es la ciencia del cielo, de los astros y de los fenómenos de la naturaleza, tan cultivada en la India y luego en Egipto, y tan brillantemente adelantada en nuestros días. Allí el conocimiento del corazón del Ser Humano, la historia de sus pasiones, de sus vicios y de sus virtudes, y la manera de perfeccionar la razón y hallar la verdad que hace nuestra aventura. Más al centro…, hay una historia, cuyo enigma no podréis comprender. Cuando estéis más adelantado en la masonería, sabréis cual fue el Maestro hábil y perfecto que construyo este Templo. Sabréis también el horrible complot que se urdió para destruirlo y para hacer perecer al Arquitecto y a sus más fieles obreros.
Entre tanto, podéis estudiar atentamente su exterior, el orden de su arquitectura, de sus alegorías y adornos y para que le veáis por sus distintas fases, daréis cinco vueltas a su alrededor, emblemas de los viajes y de los conocimientos que adquirían en ellos y deben poseer los que inician en nuestros misterios. Conociendo el mérito de cada una de las partes, podréis apreciar mejor la perfección del conjunto.
Estos cinco viajes figuran además los cinco años exigidos a los CComp.·.. Este término no es demasiado largo para adquirir los conocimientos que se necesitan, un obrero demasiado ardiente, precipitado con exceso, se expone a cometer faltas y errores en su trabajo.
Pitágoras, que era uno de nuestros más antiguos Maestros, exigía cinco años de silencio a sus discípulos, para que, fortificados con la meditación y la experiencia, pudiesen a su vez, enseñar mejor y hacerse más dignos de que le escucharan.
Ahora, y en el curso de esos cinco viajes, aprenderéis de paso el uso de los más importantes instrumentos con que se levantó ese templo portentoso. Son el martillo y el cincel, la regla y el compás, la palanca y la escuadra, que sucesivamente se pondrán en vuestras manos.
(El Venerable da un golpe)
H.·. Experto, tomad la regla que tiene el graduante y dadle el cincel, que llevara en su mano izquierda, teniendo en la otra el martillo; conducidle en su primer viaje, deteniéndolo al Mediodía, frente al cuadro del templo.
(Música)
(El Experto le guía, haciéndole dar una vuelta de derecha a izquierda de la sala, hasta ponerle junto al trono del Seg.·.Vig.·., quien da un golpe y dice:)
Seg.·.Vig.·. – M.·.V.·.M.·. El primer viaje ha terminado.
M.·.V.·.M.·. – Sentaos HH.·.
(El Experto recoge los instrumentos, le da la regla y se sienta)
M.·.V.·.M.·. – Según la leyenda que referimos en los grados simbólicos, los aprendices admitidos a las obras del templo empleaban el primer año en desbastar con el cincel y el martillo los minerales y maderas de la fábrica, y hasta que no conocían bien sus distintas cualidades, no se les destinaba a trabajos superiores. ¿Qué quiere decir esto? Que si deseáis aprender, debéis estudiar, antes de todo, las ciencias naturales, la física, la mineralogía, la botánica, la zoología para ir de lo conocido a lo desconocido, de lo palpable a lo impalpable, y apreciar la naturaleza de los cuerpos y las leyes que los rigen. Revisando la magnífica arquitectura del Universo, desde el cuerpo más simple a la sal cristalizada y al animal perfecto, sentiréis desarrollarse vuestra razón, desvanecerse las falsas ideas de la niñez, y aprenderéis a dejar a la ignorancia gozarse en lo maravilloso, en lo que no entiende. Y a la manera que el cincel y el martillo habilitan al obrero para labrar y pulir con un trabajo constante e inteligente los materiales de sus creaciones, vos, con aquellos estudios prepararéis las piedras angulares de las ciencias físicas y abstractas. ¡Sed constante en la perfección que el cincel sirve de emblema, someted la fuerza bruta a la inteligencia, que es lo que significa el martillo, y no olvidéis que os hicieron pasar los cuatro puntos cardinales, para que ni los hielos del Norte, ni el calor del Sur, ni la inmensidad de los mares os hagan desistir de la empresa. Durante ese viaje, visteis la cadena que rodea el templo y su pavimento mosaico, la primera representa, con sus eslabones, el vínculo de la fraternidad que nos une en todo el Universo, y el mutuo apoyo que nos préstamos para sostenernos en el segundo, símbolo palpitante de la tierra, en la que los bienes y los males, como lo indican sus colores blanco y negro, están igualmente repartidos.
Este primer viaje, significa además, el primer año de compañero que debe emplearse en conocer la calidad de los materiales y la manera de prepararlos, pues la elección es siempre importante, cualquiera que sea la obra que emprendáis.
Levantaos y dadle el Sig.·. de Apr.·. al H.·. Exp.·.
Exp.·. – Perfecto, M.·.V.·.M.·.
(El Venerable da un golpe)
M.·.V.·.M.·. – Servíos, H.·. Experto, entregar el compás al graduante, y dirigirle en el segundo viaje, para que vea el triángulo y el frontispicio del templo, la estrella que lo embellece y sepa el significado de la letra G.
Prim.·.Vig.·. – M.·.V.·.M.·., ha concluido el segundo viaje.
M.·.V.·.M.·. – Sentaos H.·.
El Experto recoge el compás, le deja la regla y se sienta.
M.·.V.·.M.·. – En este viaje llevabais el compás y la regla, instrumentos principales de las obras humanas19. El primero traza el círculo, la más hermosa de las figuras, que muestra el centro, la igualdad de los radios, el valor del diámetro y lo justo de todas las medidas. Es el regulador universal. ¿De qué será emblema? de la Lógica H.·., de ese regulador por excelencia de lo cierto y de lo justo, que nos enseña a discurrir con precisión, a clasificar nuestros conocimientos y a deducir consecuencias exactas. Con él y la regla formamos las figuras geométricas y matemáticas, obtenemos líneas y medidas perfectas; en una palabra, hacemos el triángulo, signo venerado en todas las edades, porque es el de la fuerza y el orden. Sería imposible comprender ni demostrar sin él las leyes del Universo, ni construir obras duraderas. Las propiedades del triángulo constituyen la trigonometría; aplicadas a los cuerpos celestes, forman la astronomía; al curso de un buque en el Océano, la navegación; a la construcción de edificios, la arquitectura; a la medida de la superficie de los terrenos; la agrimensura. Es el alma de la ciencia y la imagen de un principio. Todas sus propiedades existían antes que nuestra mano le grabara, porque son independientes del signo que le representa, como las leyes de la naturaleza lo son de las palabras con que las expresamos; y sería tan ridículo decir que las propiedades del triángulo son invenciones nuestras para comunicarnos las ideas, como afirmar que hemos dictado las leyes de la creación porque al construir una máquina de vapor usamos de los principios de la ciencia. No adquirimos el poder de hacer otro Universo, porque descubrimos los principios, no los creamos.
Al estudiar los cuerpos que os rodean, apreciasteis sus medidas y adquiristeis nociones prácticas de la cantidad extensa y en ese segundo año de vuestros estudios, se trata de aplicarla a los usos de la vida con la ciencia que sirve a la perfección nuestras obras materiales y nos infunde aquel riguroso espíritu de observación que nos guía en el conocimiento de la verdad con la GEOMETRIA. Y como la verdad en el mundo material se conoce por la Razón; y no por la intención que la revela en lo moral, comprenderéis fácilmente, que para precavernos de la astucia, que corrompe la ciencia, y del sofisma, que extravía la inteligencia, debemos educar esa razón acostumbrándola a descubrir el error en las ciencias naturales, observando con exactitud, analizando con precisión, discurriendo y generalizando con el rigor que la lógica prescribe, y fortaleciéndola con la Geometría, piedra fundamental de las ciencias y las artes, Por eso Pitágoras escribió en la puerta de su templo: “El que ignora la Geometría no es digno de entrar en este templo”.
Se halla el triángulo en el frontispicio de nuestro Templo, porque es una verdad y simboliza las leyes de la materia, que rigen el Universo, así como en otras partes se hace ostentación de misterios que simbolizan los fenómenos de la naturaleza. Dentro de él brilla la estrella flamígera, astro místico de la razón que ilumina al Compañero, y cuya luz inextinguible disipa las tinieblas de la ignorancia. En el centro resplandece la “G”, emblema del genio del Ser Humano a quien aquella dirige en el camino de la sabiduría aclarándole el espacio inmenso que tiene que recorrer para la posesión de todas las virtudes, porque el genio es aquel astro inagotable, vivificante, eterno, parte de Dios mismo, que todo lo descubre y todo lo conserva, que adivina de donde nace el bien y de donde viene el mal, el genio que inspiro a Arquímedes y a Franklin, a Newton y a Fultón, no es el genio de los hipócritas y de los tiranos que explotan la flaqueza o la debilidad, sino el genio divino que halla lo cierto, destruye el error, y con la antorcha de aquella razón, enciende el Amor, la Virtud y la Fraternidad, fecundiza la ciencia, afianza la educación de los pueblos haciendo ciudadanos libres y honrados, amantes de la patria y amigos de la humanidad, y establece la igualdad sin distinción de razas ni colores. Así la “G”, la Estrella y el Triángulo representan al genio, personificación del ingenio del Ser Humano guiado por la razón, y reasumiendo en las propiedades del triángulo los arcanos del Omnipotente, de ese Génesis perpetuo cuyas leyes inmutables producen sin cesar nuevas y más perfectas combinaciones que hacen inseparables el orden y el progreso.
Todo este grado estriba en el conocimiento de la “G”. Debéis ser Geómetra, para comprender la naturaleza. Grandilocuente, para explicarla a los demás; y conocer los fenómenos de la Generación, para descifrar el enigma de la vida; poseer la ciencia del Gobierno para hacer vuestra felicidad y la de vuestros semejantes; y, en fin, elevaros con las alas del Genio, hasta el Gran Arquitecto del Universo para adorarle y ser digno de llamaros Ser Humano.
Levantaos y dad el toque de aprendiz al H.·. Seg.·.Vig.·.
(El graduante se levanta, ejecuta el mandato, y dice el:)
Seg.·.Vig.·. – Justo y perfecto, M.·.V.·.M.·.
(Este da un golpe en el trono con el mallete)
M.·.V.·.M.·. – Servíos, Maestro Experto, entregar al aprendiz la palanca y guiadle en el tercer viaje para que examine las columnas del Templo y vea los nombres que las caracterizan.
(Al volver entre columnas, dice el)
Seg.·.Vig.·. – El tercer viaje ha finalizado M.·.V.·.M.·.
(El experto recoge la palanca, le deja la regla y se sientan)
M.·.V.·.M.·. – Llevasteis en este viaje una palanca, instrumento que sirve para levantar pesos, y no hay ninguno que resista a su acción si se halla punto de apoyo conveniente. “Dádmela, decía Arquímedes, y sacudiré al mundo a mi albedrío”. Ese instrumento tan irresistible en lo material, es para nosotros el emblema del poder inmenso que el Ser Humano adquiere aplicando las fórmulas o principios de la Ciencia a los actos que su fuerza individual no lograría por si sola; y en el sentido muy profundo del tercer viaje, representa el poder que alcanza la razón con el auxilio de los estudios filosóficos y morales a que os han preparado las ciencias físicas, la Geometría y la Lógica.
Así H.·., la palanca resume el concepto de las palabras Ciencia y Virtud, que están grabadas en las dos columnas que sostienen el frontispicio del Templo; es el mito de la fortaleza que nos hace soportar y vencer los trabajos de la vida, sin que jamás un temor cobarde nos precipite en la desesperación. Sobrellevad todas las penalidades de la existencia para haceros dignos del Supremo Artífice que os dio el pensamiento que os sublima; haced cuanto podáis para mejorar vuestra suerte y la de vuestros semejantes; pero si los hechos con su inmensa pesadumbre se os imponen, recordad el axioma de la Filosofía estoica, “El sabio vera el Universo desplomarse a sus pies y permanecerá inmóvil mirándole caer”.
Para que no os separéis nunca de esa moral, tenéis constantemente la regla en vuestra mano. Os indica que debéis proceder de tal manera que cada una de vuestras acciones pueda ser tomada por norma general.
Al terminar este viaje, visteis las dos columnas del frontispicio del Templo, en cuyos capiteles hay una red, símbolo de nuestra unión; lirios, emblema de nuestra pureza, y granadas, que con sus innumerables granos, figuran el conjunto de los masones; sostienen las columnas un globo celeste y terrestre, para exponer que por la Ciencia y la Virtud que veis en las pirámides, el Ser Humano se hará señor de la tierra y se remontara a los cielos.
Sabéis como aprendiz lo que es Virtud. Por Ciencia entendemos un conjunto de hechos de los cuales se han deducido principios generales. Es el fundamento del Arte, porque este es la aplicación de aquellos principios a los usos de la vida.
Toda Ciencia tiene por base un sistema de principios que constituye la teoría; pero hasta que se adquiere la garantía de su exactitud en la aplicación, no hay Ciencia ni arte perfectos. El error tiene mil formas y puede aproximarse más o menos a la Verdad; pero está es inmutable, y una vez descubierta, queda fija irrevocablemente en el Templo de la Sabiduría, porque no puede haber sino una certidumbre, la que no consiente dudas. Más como éstas son la expresión fiel de la ignorancia, el conocimiento de una Verdad que arrastra al de otras, no se adquiere sino cultivando la razón y poniendo en práctica sus dictados. No olvidéis que es tal el poder de la Verdad, y tan instintivo el entusiasmo del Ser Humano para seguirla, que su simple apariencia y su semejanza insidiosa le encantan, seducen y avasallan. De aquí vienen las aberraciones de las masas que son explotadas por los estatutos convencionales de las sociedades; los sofistas y cuantos especulan con la necesidad insaciable de imitación y el sentimiento del espíritu que nos arrastra hacía lo bello, lo grande, lo útil y maravilloso. Engañar ese sublime instinto del pueblo; haciéndole admirar como elevado, lo que es bajo y rastrero por esencia, es un verdadero crimen, y quienes apelan a estos medios para degradarla, pervertirle y corromperle, son merecedores de que la justicia humana y la Divina les castigue sin apelación.
El talento y las energías de los Seres Humanos superiores a quienes la suerte eleva sobre el nivel de los demás, debe emplearse en dirigir al ignorante e ilustrarlo. ¡Ser Humano de Ciencia y Virtud, docto y artista, tal debe ser el buen Compañero! Para establecer los principios y grandeza humanas, necesitamos conocer la ciencia que las sirve de fundamento y las artes que las confirman. Estás son, la expresión de lo bello, en el sentido literario, y debéis procurar ser a la vez útiles y agradables.
No nos contentemos con lo bueno y con lo bello que se esparce a la superficie, sino con lo bello del corazón y del entendimiento; no seamos filósofos especulativos solamente, sino también eminentemente prácticos. ¡Todo masón debe ser sabio, y como sabio, filósofo; y como quiera que Filosofía es el conjunto de verdades universales, ha de ser además artista, esto es, amante y fecundador de lo bello, para que en todas sus creaciones palpite y brille la expresión de la pureza ideal, el sentimiento de la justicia!
Levantaos y dad al Prim.·.Vig.·. la Palabra Sagrada.
(El graduante lo ejecuta)
Prim.·.Vig.·. – Justa y perfecta, Muy Venerable Maestro.
M.·.V.·.M.·. – Servíos Maestro Experto entregar al graduante la escuadra, para que con ella y la regla, de su cuarto viaje y examine la piedra cúbica de punta y las cinco gradas del segundo tramo de la escalera de nuestro Templo.
(Música)
(Si hay varios graduantes, dispondrá que los otros lleven instrumentos, les enseña la piedra cúbica, les hace leer los letreros. Al volver entre columnas, el Prim.·.Vig.·. da un golpe y dice)
Prim.·.Vig.·. – M.·.V.·.M.·. – Acabó el cuarto viaje.
M.·.V.·.M.·. – Sentaos, y vos Maestro Experto, recoged los instrumentos.
(El Experto los pone en la mesa, incluso la regla y el martillo)
M.·.V.·.M.·. – En este cuarto viaje llevasteis una escuadra que sirve para formar los prismas y hacer sus caras perfectamente iguales, ayudándonos de la regla que nivela las superficies, de modo que las piedras en que se levanta el edificio recíprocamente se correspondan. La primera se usó al labrar la piedra cúbica de punta, cuyas nueve caras dan un número perfecto en todas sus combinaciones. La escuadra es emblema de la igualdad que debe reinar entre los Seres Humanos, y la regla el de la Justicia que ha de presidir a sus relaciones; pues lo que se llama Política es un contrato de garantía mutua entre los ciudadanos, los municipios, las provincias y las naciones, variable en todas formas y revocable según las circunstancias; pero inalienable en su esencia, puesto que por ese contrato procura asegurar los derechos y lo deberes que a todos y a cada uno nos impuso la Naturaleza. ¿Cuál es la ciencia que nos dará a conocer esos deberes y esos derechos, y la manera más conveniente de establecerlos? La ciencia social, o sea el estudio de la Historia y de la legislación comparada de los pueblos, al que os han preparado el de la moral y la filosofía, de que eran indicadores los instrumentos del tercer viaje.
Al hacer la aplicación de los principios o al introducirlos y formularlos en leyes, no olvidéis que la legislación no crea obligaciones y derechos nuevos, sino que simplemente los promulga; los derechos y las obligaciones siempre correlativos arrancan de la naturaleza intima de las cosas, de tal manera, que la ley solo sirve de medio para su promulgación. A semejanza del triángulo, que no engendra lo que llamamos sus propiedades, sino que es el símbolo que resume los medios de la Creación, cualquiera ley que no exponga la manera de asegurar y hacer afectivos aquellos deberes y derechos, no es verdadera ley, sino arbitrariedad desastrosa. La idea de poder y mando, sencilla por sí misma, está al alcance de las muchedumbres; por eso la ambición y la astucia han desempeñado tan gran papel en la historia de la esclavitud de los Seres Humanos, erigiendo este crimen de lesa humanidad en instituciones de derecho. Es pues, necesario, que la idea más complicada de los deberes y derechos, la propaguéis y realicéis siempre que os sea posible, para que de este modo el contrato, en cuya virtud se estipulen, no lesione ninguna clase de intereses y sea la expresión sincera de la más recta justicia. Para esto debéis principiar por corregiros a vos mismo, limitando con la escuadra vuestras pretensiones, y con la regla elevando las masas a vuestra altura, porque nosotros no igualamos secuestrando al sabio, ni envileciendo al poderoso, sino enseñando al ignorante y dando a cada uno lugar en el banquete de la vida.
Por esto tenéis que subir las cinco gradas del segundo tramo de la escalera de nuestro templo, o lo que es lo mismo, poseer la INTELIGENCIA, la RECTITUD, el VALOR, la PRUDENCIA y la FILANTROPIA, que en ellas están escritas.
Si, H.·. mío; INTELIGENCIA, para comprender; RECTITUD, para dirigirnos conforme a las leyes de lo justo y a los dictados de la conciencia; VALOR, para obrar; PRUDENCIA, para guiarme y FILANTROPIA o amor a la humanidad, a esa humanidad a que debo mostrarle la virtud para que deteste el vicio, y enseñarle la verdad para que abomine la mentira. El vicio no solo devora los gérmenes de la dicha social, sino que roe y corrompe los frutos perfumados de nuestros más bellos sentimientos, y destruye las fuerzas instintivas que impulsan la Razón en la hora fecunda de sus creaciones. El vicio mata y aniquila la actividad, y desencadena las pasiones que viven en la holgazanería.
El estudio de las ciencias, simbolizadas por los instrumentos de vuestros viajes, será el medio infalible de elevar vuestras intenciones, fecundadas por la RAZÓN o la INTELIGENCIA, haciendo esa Razón, provechosa, la Verdad fructífera, y salvándoos del contagio del error, hijo legítimo de la ignorancia.
La VERDAD es patrimonio universal, propagadla con RECTITUD. Para comprenderla, utilizándola en provecho propio y de nuestros semejantes, se nos doto de conciencia, razón y libertad. La verdad es un faro luminoso que alumbra los pasos de los que a ella se consagran; sinceridad en su expresión es realizar o concebir la belleza.
Tened VALOR para luchar contra la barbarie, el error y la mentira, y no olvidéis jamás que los buenos operarios, los obreros inteligentes y animosos, han salvado al mundo por su energía y su constancia, y que nosotros les reemplazamos en la tarea. No desconfiéis nunca de la educación de los pueblos. La pasión por lo maravilloso, la necesidad de admirar que los devora, ¿qué otra cosa es que la intuición de la perfectibilidad de la raza humana? ¿Por ventura ignoraréis que el efecto de la admiración es abrirse a la altura de lo que la exalta? ¡Huid del temor que impidió a los antiguos decir la verdad al pueblo, lisonjeando en cambios sus brutales apetitos!
Limitad con la PRUDENCIA vuestra pasiones, teniendo en cuenta que nuestra misión de ser reformadora, nunca violentamente destructora. Con prudencia podréis salvaros en situaciones difíciles, y salvar a nuestros semejantes. No olvidéis que el Ser Humano es bueno por naturaleza, el ejemplo le ha corrompido, y una educación viciada le ha hecho desgraciado. La ambición creó la hipocresía, ésta exploto la ignorancia, y de aquí surgieron grandes equivocaciones que han trazado el cuadro de muchas miserias humanas.
Con la FILANTROPIA, veréis HH.·. vuestros en todos los Seres Humanos. No os ocupéis jamás de sus opiniones políticas o religiosas.
La intransigencia maldice y persigue cruelmente; la Masonería se distingue por la tolerancia. Aquellos que dentro o fuera del Templo hagan distinciones de secta o de opiniones, los que contribuyan a evitar por todos los medios posibles los efectos de la intolerancia de los sectarios, siempre fanática y bárbara, podrán estar iniciados en nuestros misterios, pero no son masones. La Masonería no quiere persecuciones ni para católicos, ni para cristianos, ni para judíos, ni para mahometanos, ni para nadie que profese una idea política o un principio religioso. Por su sentido filosófico y por sus prácticas, condena enérgicamente a los perseguidores, considerándolos indignos de llevar el título de Seres Humanos. En él orden masónico, existe la igualdad más perfecta, sin otras diferencias que las que naturalmente se establecen por el estudio o por la superioridad de las facultades intelectuales. Esa igualdad, esa hermosa tolerancia, deben llevarse al mundo profano, condensadas en la máxima de Zoroastro: “Amad a vuestros semejantes, socorredlos, y perdonad a los que hayan ofendido”; porque no puede satisfacer nada tanto a la conciencia como el sentimiento del deber cumplido.
H.·. Experto, haced que el graduante ejecute su último trabajo de aprendiz.
(El Experto lo lleva al Norte junto a la piedra bruta, le entrega el martillo y le hace dar tres golpes sobre ella. Después le coloca junto al Seg.·.Vig.·., quien da uno y dice).
Seg.·.Vig.·. – M.·.V.·.M.·. el graduante ha hecho su último trabajo de aprendiz.
M.·.V.·.M.·. – H.·. Experto, haced que el graduante dé el último viaje, en P.·. y al Ord.·. (todos lo ejecutan).
(El Exp.·. toma la espada, coge al graduante por el brazo izquierdo, y poniéndole la punta de aquella en el pecho, le hace andar para atrás del Mediodía donde está el Oriente, y luego al Norte y a Occidente, completamente al revés de los otros viajes. Al llegar al punto de partida, el Experto le deja, y entonces el Prim.·.Vig.·. da un golpe de mallete y dice:)
Prim.·.Vig.·. – Termino el quinto y último viaje M.·.V.·.M.·.
M.·.V.·.M.·. – Sentaos QQ.·.HH.·. (todos se sientan)
H.·.; ¿Qué opináis de este viaje?
(Cuando se sienta y responde el graduante, dice el)
M.·.V.·.M.·. – Tiene tres significados, uno astronómico, otro moral y el último secreto. Pero el primero dispuse que os detuvierais en el punto en que el Sol retrograda para que imitéis su movimiento, porque en la antigüedad se consideraba la Astronomía la más sublime de las ciencias, y a su estudio se destinaba el año final del aprendizaje. En cuanto al segundo, o al moral, notaréis que en los viajes anteriores llevabais instrumentos de trabajo, lo que supone que los empleabais, y que por consecuencia, siempre marchabais adelante; más en éste permanecisteis ocioso, y en vez de seguir en el camino del progreso, retrocedisteis al barbarismo. El no haber llevado útiles de trabajo, y en libertad, significa también que habéis llegado al aumento de salario del grado, considerando que poseéis los conocimientos que pueden por medio de la laboriosidad haceros libre e independiente. En tal concepto, ese viaje puede ser la imagen sensible y viva de la libertad social20; pero tened entendido que solo puede llamarse libre el Ser Humano que sabe dominar sus pasiones, haciendo un uso prudente de esa libertad social, y no entregándose jamás a la ociosidad y el libertinaje. Cierto que el Ser Humano nace libre, porque si así no fuese, sería una piedra bruta, un ser sin voluntad ni movimiento21, no sería Ser Humano, y cada uno de vosotros siente que tiene una voluntad, un pensamiento, y que es esclavo de un poder ciego; testigos son los que conmovidos por la desgracia, dan su propio bien para aliviarla. El Ser Humano, pues, nace libre, pero el Ser Humano libre puede hacer el mal como puede hacer el bien. Lo primero, bastantes ejemplos lo atestiguan para escarnio de la humanidad; bastantes casos de heroísmo y abnegación empleados en aras de la justicia, de la razón y de la libertad de los pueblos, la ciencia y de la virtud y muchas víctimas inmoladas por el amor a la patria acreditan lo segundo.
En cuanto a que el Ser Humano también puede hacer el mal, la historia del género humano nos lo demuestra en sus sangrientas paginas; sangre de inocentes mártires derramada por la ambición y las traiciones de los tiranos y opresores de los pueblos. De aquí surge necesariamente la opresión y la esclavitud, compañeras inseparables de la debilidad y el temor que infunde la injusticia y la perversidad, de donde se deduce que de la ociosidad y del vicio surgen consecuencias fatales que matan y aniquilan las facultades del Ser Humano, relegándole al barbarismo, o lo que es igual, al estado de las bestias.
Por eso el Ser Humano debe trabajar incesantemente en su perfección física, para contrarrestar los efectos de su debilidad, y en su perfección moral e intelectual, para evitar los escollos de las malas pasiones que por todas partes van luciéndole con el falso brillo de la vanidad y el orgullo. Os recibimos aprendiz sólo porque erais Ser Humano honrado; ahora que sabéis que nuestros órganos son los instrumentos de nuestra inteligencia, que el cultivo de ésta es la que nos constituye reyes de la creación, y que solo el trabajo es el guardián de la virtud y el que hace nuestra felicidad y la de nuestros semejantes, estudiad los deberes y derechos que son propios y peculiares de la naturaleza humana y se desarrollan con la conciencia, que un buen Compañero debe dar a cada uno lo que es suyo. Todo derecho es correlativo con un deber; de suerte que estamos obligados a respetar el derecho de otro o de otros para que se reconozcan los nuestros. Por eso, como dejamos dicho, las leyes no crean derechos ni deberes, sino que simplemente los promulgan y determinan la manera de garantir su cumplimiento.
Aborreced el error y buscad la verdad, aborreced el vicio y buscad la virtud. Esta es la base de nuestras leyes, sin ella el templo se desploma y los obreros se dispersan, sin ella no habría más que tinieblas y confusiones sobre la tierra.
Es indudable que vosotros amaréis la Masonería, porque recordando reglas olvidadas y reuniendo materiales esparcidos en el campo de la historia y de la actividad inteligente, reconstruye sin cesar el asilo tan necesario a la sabiduría y a la humanidad.
A medida que avancéis en grados, iréis conociendo su excelencia y adquiriréis además el convencimiento íntimo de qué se ocupa en la solución de grandes problemas sociales, con la ventaja, sobre las demás instituciones humanas, que dirige el Ser Humano por el camino del bien, por medio de causas extraídas de su propio corazón y de su verdadero interés.
HH.·. míos, hemos recorrido la senda bastante difícil del mundo moral y del mundo material.
Poco hemos hecho en verdad; por el estudio y la educación, hemos comprendido que en el orden físico; todas las cosas son como deben ser, y que por lo tanto, el Ser Humano razonable, el verdadero Masón, después de juzgar y apreciar los efectos, admira la naturaleza, se somete a sus leyes, y lejos de irritarse, bendice al Gran Arquitecto del Universo porque le ha dado una alma capaz de encontrar la paz en la verdad.
Igualmente comprendemos que en el orden moral, el Ser Humano es libre para hacer el bien o el mal; que la desgracia, la vergüenza, los peligros, los remordimientos y casi siempre el castigo, persiguen al que hace mal, cualquiera que sea su fuerza y su poder; y por el contrario, la verdadera gloria, el contentamiento de sí mismo, la estimación de los demás, la felicidad de otro, la suya propia, surgen del bien que hace.
Y, por último, que no cabe titubear entre uno y otro partido; que es preciso hacer el bien y evitar el mal, que si los malvados se oponen a vuestros esfuerzos, la Masonería ofrece armas para combatirlos; y estás armas son la inteligencia, la rectitud, la prudencia, el valor y el amor a la humanidad.
No hay armas más poderosas, y lo demuestra el mismo temor que inspiran a los malvados, y el ardor con que intentan destruirlas.
Pero ¿por qué esos Seres Humanos arteros y malvados, lo turban y lo corrompen todo haciendo al mundo desgraciado?
No podemos decirlo. El compañero no puede saberlo todo. Existen otros grados en que más amplios conocimientos serán el premio de vuestros esfuerzos. Vuestros viajes han terminado, quedándonos a la puerta del Santuario. No nos es permitido pasar adelante. La constancia en la virtud puede únicamente franquearnos el paso; esto es indicaros lo que debéis hacer para conseguirlo.
Se aproxima el momento en que vais a ser Compañero; meditad y reflexionad sobre los deberes que este grado impone.
HH.·. míos; unámonos un momento nuestras meditaciones a las de nuestro H.·., porque nuestros deberes y compromisos reclaman la más alta atención.
M.·.V.·.M.·. – Y bien, H.·. mío; ¿Estáis resuelto a manteneros firme sobre las gradas del Templo, en donde residen la inteligencia, la rectitud, la prudencia, el valor y el amor a le humanidad?
¿Creéis ahora que la Masonería tiene por único objeto hacer al Ser Humano prudente, instruido, bueno y valeroso?
¿Prometéis trabajar en la conservación del Templo de la ciencia y de la virtud, construido por el G.·.A.·.D.·.U.·.?
¿Prometéis no olvidar jamás que par está obra gloriosa, es para lo que se puso en vuestras manos la regla, la escuadra y el compás?
(El Venerable da un golpe y se levanta)
En pie y al Orden, HH.·. míos; ved aquí un Aprendiz digno de ser recibido Compañero.
TODOS – ¡Honor y gloria a la ciencia y a la virtud!
M.·.V.·.M.·. – H.·. Maest.·. de Cer.·., servíos conducirle al altar, y vosotros, acompañadme al acto solemne de la colocación del grado.
(El Maest.·. de Cer.·. ejecuta el mandato)
M.·.V.·.M.·. – H.·. aprendiz, vuestra alma se ha elevado; ya no se tratara en vuestro juramento de penas y suplicios corporales. Para el Ser Humano perfeccionado existen lazos más nobles; el honor y su palabra son suficientes y vos no faltaréis jamás a ellos.
1 Siguiendo el orden establecido por varios autores, pero sin sujetarnos estrictamente a ninguna disertación de las consignadas en otros Manuales, muchas de las cuales difieren de nuestras opiniones masónico-filosóficas, ya que contienen errores sustanciales, con arreglo a los últimos adelantos de la ciencia, ya porque notamos tendencias puramente materialista en unos, exagerando misticismo espiritualista en otros, y cierto sabor de parcialidad política en los más, nosotros ponemos en boca de los venerables las definiciones que han de servir como complemento a las respuestas de los candidatos; pero sin que esto arguya la pretensión de darles una pauta a que deban ajustar sus raciocinios.
Tenemos demasiado buen concepto de los que llegan a obtener ese alto puesto en el taller, para suponernos capaces de enseñarles la verdadera y genuina doctrina masónica, y por lo mismo, que sabemos esto, a la vez que conocemos nuestra pequeñez, les advertimos que es potestativo en ellos, dentro de los conocimientos científicos, desarrollar los temas que crean compatibles al acto solemne de la recepción de Compañeros, y siempre teniendo en cuenta los grados de cultura del aspirante.
Hay que evitar por todos los medios el hacer preguntas que resultarían capciosas sí la educación y alcances del aspirante no están dispuestos a su comprensión; o ridículas, si por el contrario, éste hubiese penetrado en los dominios de la ciencia dentro de su carrera, en la que ha demostrado amor al estudio y dotes superiores de inteligencia.
La prudencia, discreción y tacto del Venerable, pueden únicamente servir en estos casos de norma de conducta.
2 Viriato Alfonso de Covadonga
3 Viriato Alfonso de Covadonga
4 Viriato Alfonso de Covadonga
5 Ragón
6 Husebke
7 Buehner
8 Viriato Alfonso de Covadonga
9 Ragón
10 Viriato Alfonso de Covadonga
11 Hay quien asegura, como hemos visto, que la planta también es sensible, es decir, que tienen sensaciones de placer y de dolor producidas por las influencias atmosféricas. Con el frío excesivo, que hace descender bruscamente la temperatura, lo mismo que con el calor anormal, la sequía, según los modernos naturalistas, se ocasionan en las plantas sensaciones de dolor, a la manera que una temperatura suave, producida por el rocío de las noches y de las mañanas, hacen que ciertos vegetales tomen su frescura, o lo que es igual, que experimentan sensaciones de placer.
12 Viriato Alfonso de Covadonga
13 Virohow.
14 Ragón
15 Flamarión
16 Herschel
17 Viriato Alfonso de Covadonga
18 Etangos
19 Viriato Alfonso de Covadonga
20 Ragón
21 Etangs
Juramento de Compañero
JURAMENTO DE COMPAÑERO
M.·.V.·.M.·. – Repetid conmigo.
“Yo… de mi entera y libre voluntad, en presencia del G.·.A.·.D.·.U.·. y de está R.·.L.·.S.·.… juro por mi honor, no revelar jamás ninguno de los secretos, misterios o actos de este grado a los PProf.·. y AApr.·.. Juro igualmente obedecer la, Constitución, leyes y reglamentos de la M.·.R.·.G.·.L.·.…, de está R.·.L.·.S.·.…, y las órdenes del Venerable Maestro. Juro también servir a todos los HH.·. como leal Compañero, defenderlos y socorrerlos, avisarles y procurar libertarlos de todo peligro que los amenazare, cuando sepa que están perseguidos particular o judicialmente. Y por último, juro dedicar el tiempo que no emplee en el trabajo indispensable a mi subsistencia y a la de mi familia, al estudio de las ciencias que debo conocer y a la práctica de la virtud, para ser digno del nombre de Compañero, haciendo lo posible por adquirir la Inteligencia, la Rectitud, el Valor, la Prudencia y el amor a la humanidad que se me ha recomendado. Juro igualmente, después de ratificar mis juramentos del primer grado en todas sus partes; el no pertenecer ni afiliarme a ninguna otra Sociedad Secreta sin la previa autorización de está R.·.L.·.S.·.…, quedando siempre deshonrado, si en todo o en parte, faltare a estos solemnes compromisos; quiero que se me arranque el corazón y se arroje a los buitres para serviles de pasto”.
¡Que el G.·.A.·.D.·.U.·. me libre de tal desgracia!
TODOS – ¡Así sea!
(El M.·.V.·.M.·. levanta la espada que toma con la mano izquierda, sobre la cabeza del graduante, y con el mallete en la otra dice:)
M.·.V.·.M.·.
A L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·. por la Confrat.·. Universal y bajo la Jurisdicción del S.·.C.·.R.·.M.·.1860 y en virtud de los poderes de que me hallo investido por la libre y espontánea voluntad de mis HH.·. de este Respetable Taller, os creo, nombro y constituyo, a vos… Compañero Masón y miembro activo de esta Seg.·. Cám.·. Simb.·. de la R.·.L.·.S.·.…
(Da cinco golpes xxx xx sobre la hoja de la espada, y dice:)
¡Honor a la Masonería!
(Después da el abrazo al neófito, diciéndole:)
También en este grado tenemos signos, toques, palabras, marcha y batería.
Sentaos HH.·., y vos, H.·. Maest.·. de Cer.·., conducid al neófito a Oriente para instruirle.
Instrucción
INSTRUCCIÓN
M.·.V.·.M.·. – Los caracteres de este grado son los siguientes:
Se toca la puerta así: (lo ejecuta)
La marcha es de cinco escuadras: (La enseña)
Hay dos signos, el de Ord.·. o tres escuadras, y el pectoral o de saludo: (lo hace).
El tocamiento se da de esta suerte: (lo muestra)
Al entrar a la Log.·. daréis la Pal.·. de P.·. al Guar.·.Temp.·. (se la dice), significa Carga, Palabra Divina o Encargado de la Pal.·., traduciéndola otros sin causa alguna por “Numerosos como espigas de trigo”.
La Pal.·. Sag.·. se da silabeando porque ya sabéis silabear y tenéis cinco años de edad: (se la dice así), significa en Estabilidad.
La Bat.·. del Grad.·. es de este modo: (la efectúa).
La Antigua, Secreta e Inalterable Clavícula del Grado de Compañero es:
Generación, No Creación. Dulzura como medio de la Generación.
Los trabajos tienen por objeto hacer que el iniciado conozca bien las facultades intelectuales y morales de que está dotado, y los medios mejores y más adecuados para utilizarlas debidamente, tanto desde el punto de vista intelectual, cuanto desde el punto de vista físico.
Los CComp.·. llevan el mandil con la solapa caída, y en algunas LLog.·. levantan la esquina izquierda sujetándola con el ceñidor.
El instrumento que manejáis especialmente es la Escuadra, símbolo de la igualdad que nos nivela. Con ella y las reglas de Geometría formáis la Piedra Cúbica de punta, que por sus nueve caras da el número misterioso que indica las perfecciones que buscamos en los CComp.·. a saber, las cinco virtudes de las gradas del Temp.·. que subisteis, y la posesión de las ciencias del quatrivium indicadas en los cuatro viajes primeros.
(Se sienta y hace que el neófito se siente a la entrada del Or.·.)
Sabed H.·. mío, que la instrucción del Comp.·. comprende tres partes, la primera es la que acabáis de recibir durante la ceremonia de recepción y la que os he enseñado después que prestasteis juramento. La segunda os la dará a su debido tiempo el H.·. Prim.·.Vig.·.. Respecto a la tercera, recordad que en el último viaje se os dijo que había en él una parte secreta; ésta es la que tendré que comunicaros, después que el H.·. Prim.·.Vig.·. lo haya hecho con la segunda, por lo cual necesitáis aprender bien la liturgia de este Gr.·.
Por la buena inteligencia de lo que os digo, tengo que instruiros lo siguiente:
“Entre los muchos misterios e iniciaciones antiguas los que conocemos mejor los MM.·. por ser nosotros en parte sus continuadores, son los misterios Persas o de los Magos, los de los Brahamanes, los de los Egipcios, los de los Griegos, y los de los Hebreos. Cada uno de estos pueblos tenía una o varias salidas a sus misterios; pero de ellas no nos ocuparemos sino como curiosidades históricas. Pues bien, en todos aquellos misterios había dos doctrinas, una pública y otra privada, y ésta última se dividía aún en dos, la simbólica, dejando ya iniciado el trabajo de comprenderla, y la otra completamente secreta, la cual no se revela al iniciado sino hasta después de haberlo probado como Ser Humano discreto, prudente, instruido y virtuoso”.
(El Maest.·. de Cer.·. acompaña al neófito)
“Nosotros, descendientes de aquellos iniciados, dividimos también nuestras doctrinas en tres partes, damos la primera durante la ceremonia de aumento de salario; al conducir, ésta, decimos al neófito algo de la segunda, dejando él complejo de ella para cuando haya aprendido su liturgia, y no pasamos a la tercera mientras no estemos convencidos plenamente de la discreción, prudencia e instrucción del Comp.·.”
“Os dije antes de comenzar vuestra recepción, que los Gobiernos se atribuyen todo respecto a la educación del Ser Humano; y que siempre somos unos niños en el Estado. Si buscáis la causa de esto, encontraréis sin dificultad que las más de las veces no son estos Gobiernos los culpables, puesto que si son malos encuentran gente dócil, que se dejan gobernar como rebaños, y si son buenos, encuentran ignorancia, apatía y egoísmo en los ciudadanos y por fuerza tienen que torturarlos y hacerlos marchar aún a su pesar. Todo el que manda tiende casi siempre a la tiranía, ¿y qué mejor oportunidad cuando se tienen por pueblos ignorantes, apáticos y egoístas? Por esto es por lo que la Más.·. quiere antes que todo que las masas se eduquen particular y colectivamente: los pueblos ilustrados no consienten tirano, y si ayudan a sus buenos mandatarios en sus difíciles tareas. De nada servirían los buenos gobernantes poseídos de las más sanas y sabias disposiciones si sus gobernados, lejos de ayudarlos, se opusieran a ellas, por qué su ignorancia, no les dejaba comprenderlas, o porque su apatía y egoísmo los encerraba en un círculo de pereza o indiferencia”
“La Más.·. impone a sus miembros el deber de ser Seres Humanos libres y virtuosos; pero esa libertad no es la del egoísmo y de la resistencia a las leyes del país en que se viven, ni a las disposiciones que los gobernantes dan en virtud de esas leyes, al contrario, ella exige de sus miembros el mejor respeto a la ley y a sus Magistrados; pero también da como un deber sagrado de instruirse e instruir a los Seres Humanos sus HH.·. hasta donde alcancen sus fuerzas, con el fin de que conozcan los derechos y deberes propios, y los derechos y deberes de los demás. Seamos instruidos, dignos y virtuosos y no solamente seremos libres nosotros, sino que emanciparemos a todos los Seres Humanos”
“Meditad mucho H.·. mío, sobre lo que os he dicho. Este Gr.·. es la base del edificio masónico levantado a la CIENCIA Y A LA VIRTUD”.
H.·. Maest.·. de Cer.·. llevad al nuevo Comp.·. al H.·. Prim.·.Vig.·. para que lo examine en todas las señales del reconocimiento masónico.
(El M.·. de Cer.·. lo ejecuta)
Dada la instrucción, se le pone entre columnas, y dando un golpe el Prim.·.Vig.·., después de haberle reconocido dice:
Prim.·.Vig.·. – Justo y perfecto M.·.V.·.M.·.
(Dicho esto, el Maest.·. de Cer.·. hace la proclamación, se aplaude el aumento de salario, se le sienta en la columna del Mediodía)
(Después se concede la palabra al Orador, el cual se concretara a dar la bienvenida al neófito, o cuando más a encarecerle la conveniencia de que grave en su memoria la significación de los símbolos cuya explicación acaba de hacérsele, para explicarlos convenientemente durante su permanencia en el grado de Compañero, con el fin de hacerse digno de recibir nuevo aumento de salario)
(En seguida se procede al despacho de los asuntos de la Cámara, se ofrece la palabra, se corre el saco de Ben.·. si no se ha de correr en el Prim.·.Gr.·., o si sólo se ha de trabajar en el Seg.·. y si se procede a la clausura de la Log.·. cerrándola.
(El M.·.V.·.M.·. da un golpe de mallete y procede a cerrar los trabajos).
Regularización de Compañero
REGULARIZACIÓN DE COMPAÑERO
(Se ha dicho en la Liturgia de Apr.·. la manera de regularizar a un Más.·. que sólo posee el Prim.·.Gr.·.)
Si el H.·. posee el Seg.·.Gr.·., entonces en la Log.·. de Apr.·. sólo hacerle la ceremonia de tomarle el juramento, proclamarlo y aplaudirlo, después se hace lo mismo en la Cam.·. de Comp.·.
Afiliación de Compañero
AFILIACIÓN DE COMPAÑERO
Afil.·. a un H.·. en Log.·. de Apr.·. cualquiera que sea su Gr.·., presta también su juramento como Comp.·. en la Seg.·. Cam.·., se le proclama y aplaude.
Doctrina de Compañero
DOCTRINA DE COMPAÑERO
M.·.V.·.M.·. – ¿Sois Compañero, H.·. Prim.·.Vig.·.?
Prim.·.Vig.·. – Conozco la letra G, Muy Venerable Maestro.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué significa esa letra?
Prim.·.Vig.·. – Entre diversos pueblos es la inicial del G.·.A.·.D.·.U.·. está letra ha substituido al IOD hebreo, inicial de “hioah” (Jehova) de que se servían los hebreos, por abreviación. Para la Generación son necesarios los dos sexos, luna (Isis la Naturaleza), y el Sol (Osiris). Como las letras I.·. O.·. hubieran sido adivinadas fácilmente, para desorientar, se ha tomado la inicial del sobrenombre de Osiris (Baco) y se escribe J.·. B.·.. Geometría, ciencia creada por el Genio del Ser Humano, esa centella maravillosa que inflama las organizaciones selectas, y las hace descubrir las leyes del Génesis universal y aplicarlas a los usos de la vida, para, como hijos de Dios, imitar sus obras inmortales.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo llegasteis a comprender este secreto?
Prim.·.Vig.·. – Haciendo cinco viajes en los que aprendí a emplear las facultades con que me dotó la Naturaleza.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué palabra los resume?
Prim.·.Vig.·. – Educación.
M.·.V.·.M.·. – ¿Y cómo se adquiere esa educación?
Prim.·.Vig.·. – Con el estudio y el hábito de vencer las dificultades de la vida, y la necesidad constante de prever todos los acontecimientos futuros.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué simbolizan aquellos viajes?
Prim.·.Vig.·. – Los cinco años de gimnastica física e intelectual que antes precedían al aumento de salario.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué significan moralmente los instrumentos que se pusieron en vuestras manos durante el curso del aumento de salario?
Prim.·.Vig.·. – El Cincel, es emblema de la constancia en la perfección; el Compas, de la seguridad en la conducta; la Palanca, el poder de la razón para dominar las pasiones; y la Escuadra, de la igualdad que ha de reinar en todos los Seres Humanos.
M.·.V.·.M.·. – ¿Para qué os sirven esos instrumentos?
Prim.·.Vig.·. – Para labrar la Piedra Cúbica de Punta; ese primer sólido perfecto de tan importante uso en las obras materiales, porque es la angular del edificio.
M.·.V.·.M.·. – Qué es la Piedra Cúbica para los CComp.·.
Prim.·.Vig.·. – Es aquella en la cual se considera que afilan sus útiles, y simboliza los progresos que deben hacer en la institución y en sus relaciones con los HH.·. siendo el cubo el sólido más perfecto; así la Piedra Cúbica es, en su interpretación moral, la piedra angular del Temp.·. inmaterial elevado a la filosofía, a la Virtud y a la Ciencia, Está terminada en pirámide, símbolo del fuego, para escribir en ella los números sagrados. Para tallarla hay que hacer uso del Compas, de la Escuadra, del Nivel, de la Plomada, y esos instrumentos representan nuestra imaginación, las ciencias cuya perfección viene de arriba. Esa piedra alegórica debía pertenecer a los símbolos del Seg.·.Gr.·..
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué se compara el Aprendiz con la Piedra Bruta, y al Compañero a la Cúbica de Punta?
Prim.·.Vig.·. – Porque aquél está informe como la primera; y esté pronto a servir a semejanza de la segunda; y además, reúne las virtudes que señalan los números sagrados de sus caras; uno cinco, nueve, producto de tres veces tres o del trívium.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo se os recibió Compañero?
Prim.·.Vig.·. – Pasando de la columna B donde me sentaba como aprendiz, a la columna J.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por dónde se sube al Templo?
Prim.·.Vig.·. – Por una escalera de caracol dividida en tres tramos que recorren los aprendices, los CComp.·. y los Maestros.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué puerta los subisteis?
Prim.·.Vig.·. – Por la de Occ.·.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué?
Prim.·.Vig.·. – Porque al Or.·. está el Santuario donde sólo pueden entrar los MM.·.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué visteis a los lados de la puerta?
Prim.·.Vig.·. – Dos grandes columnas de bronce de dieciocho codos de altura y doce de circunferencia.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué esa deformidad en la obra maestra?
Prim.·.Vig.·. – Para demostrar al mundo desde los umbrales del Templo de la Verdad, que la perfección es imposible y la elegancia transitoria, por lo que sólo debe aspirarse a la Ciencia y a la Virtud, símbolos de las columnas, y las cuales son asequibles y eternas una vez que se alcanzan.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cuál es el diámetro de las columnas?
Prim.·.Vig.·. – Cuatro codos
M.·.V.·.M.·. – ¿Y su grueso?
Prim.·.Vig.·. – Cuatro pulgadas.
M.·.V.·.M.·. – ¿Con qué fin estaban huecas?
Prim.·.Vig.·. – Con el de guardar las herramientas de los Aprendices y CComp.·., junto con el tesoro que pagaba su salario.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué adornos tenían?
Prim.·.Vig.·. – Un ancho capitel hermoseado con redes sembradas de azucenas, lirios y granadas, y coronado de un globo terrestre en la red del Norte y otro Celeste en la red del Sur, en los que descansaba el triángulo, símbolo del Eterno.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué representan los otros objetos?
Prim.·.Vig.·. – La red representa la unión, los lirios el candor, las azucenas la pureza de nuestros corazones, las granadas las innumerables bienes que el fervor nos proporciona, y los globos la universalidad de la Masonería y su fin sublime.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué había alrededor del Templo?
Prim.·.Vig.·. – Una cadena de círculos y un pavimento de mosaico enlosaban el gran pórtico, representando aquella el fraternal cariño que nos une para sostenernos en el terreno peligroso de la vida y dirigirnos hacia el bien tan exactamente repartido como el mal, a semejanza de los colores del segundo.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué forma tenía el templo?
Prim.·.Vig.·. – La de un cuadrilongo.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cuál era su longitud?
Prim.·.Vig.·. – De Oriente a Occidente.
M.·.V.·.M.·. – ¿Su anchura?
Prim.·.Vig.·. – De Septentrión a Mediodía.
M.·.V.·.M.·. – ¿Y su altura?
Prim.·.Vig.·. – Pies, toesas y codos innumerables.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué le cubría?
Prim.·.Vig.·. – Un dosel azul sembrado de estrellas.
M.·.V.·.M.·. – ¿En dónde se apoyaba?
Prim.·.Vig.·. – En tres grandes pilares de forma triangular.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué nombre tienen?
Prim.·.Vig.·. – Sabiduría, Fuerza, Unión.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué les llamáis así?
Prim.·.Vig.·. – Porque la Sabiduría inventa, la Fuerza ejecuta y la Unión asegura el resultado.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cuál es la profundidad de vuestra logia?
Prim.·.Vig.·. – De la superficie de la tierra al centro.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué respondéis de esa manera?
Prim.·.Vig.·. – Para dar a entender que, siendo la Logia el Universo, como os dije en el grado de Aprendiz, se estudian en ella las ciencias físicas, morales e intelectuales, las acciones humanas y los impulsos que las determinan.
M.·.V.·.M.·. – ¿En dónde se sientan los CComp.·.?
Prim.·.Vig.·. – Al mediodía.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué?
Prim.·.Vig.·. – Porque la luz que resplandece en él, es simbólica de las ciencias que estudian para comprender la Naturaleza.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo reciben los CComp.·. su paga?
Prim.·.Vig.·. – Dando los signos, toques y palabras del grado.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo se hace el signo de Orden?
Prim.·.Vig.·. – Vedle. (Se levanta y queda al Orden)
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo se llama el signo de saludo?
Prim.·.Vig.·. – Pectoral.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué significa?
Prim.·.Vig.·. – Que guardo el secreto de los masones en el corazón y que preferiría verlo arrancado antes que revelarlo a los profanos, además, que seré sincero con mis HH.·.
M.·.V.·.M.·. – ¿De qué modo se ejecuta?
Prim.·.Vig.·. – Así… (Lo hace y en seguida se sienta)
M.·.V.·.M.·. – Dadme la Pal.·.Sag.·. de Comp.·. y el toc.·. del Gr.·.
Prim.·.Vig.·. – Lo hace de la manera secreta.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué significa la Palabra Sagrada?
Prim.·.Vig.·. – En Estabilidad
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo se da la Palabra de Paso?
Prim.·.Vig.·. – Al oído al entrar en Log.·.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué significa?
Prim.·.Vig.·. – Carga, peso o fruto de sabiduría; y aplicada al Comp.·. equivale a Grandilocuente, o autorizado para hablar, lo que no concedía Pitágoras hasta pasados cinco años de estudio. Numerosos como las espigas de trigo.
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué era Pitágoras tan riguroso?
Prim.·.Vig.·. – Porque quería la educación del pueblo, y se negaba a confiarla a los inexpertos.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cuándo comenzó la Masonería?
Prim.·.Vig.·. – Desde que hubo dos Seres Humanos de Ciencia y virtud que se reunieron para ilustrar a los demás.
M.·.V.·.M.·. – ¿Y cómo creéis conseguirlo?
Prim.·.Vig.·. – Haciendo que marchen juntos el Progreso físico, moral e intelectual y no aisladamente; porque todos los bienes limitados se hacen males muy crecidos; y así la educación física o puramente material, renueva el barbarismo; la moral o religiosa fanatiza, anula y postra a los pies de los astutos; y la intelectualidad nos vuelve cínicos y tiranos, imponiendo obligaciones arbitrarias o forjando derechos de antojo.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué simboliza el grado de Compañero?
Prim.·.Vig.·. – El estudio del Ser Humano y la manera de educarle para que reconozca sus deberes y derechos, y sepa emplear todos los recursos de que le dotó la Naturaleza, ser libre de la esclavitud de los instintos, y viva por la inteligencia; de aquí viene el nombre de iniciación perfecta que le daban los antiguos.
M.·.V.·.M.·. – ¿Y qué se necesita para conseguirlo?
Prim.·.Vig.·. – La independencia absoluta de la razón en el dominio del pensamiento, pues el espíritu del Ser Humano no puede ilustrarse sino por la evidencia que por sí mismo obtiene.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cual es vuestro oficio en Logia?
Prim.·.Vig.·. – El de ayudar a los Maestros.
M.·.V.·.M.·. – ¿En qué los ayudáis?
Prim.·.Vig.·. – En alcanzar con ellos todas las perfecciones, y en eso nos distinguimos de los Masones materiales, que solo aspiran a la perfección geométrica.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cuantas preguntas se hacen para abrir o cerrar la Logia de CComp.·.?
Prim.·.Vig.·. – Cinco, dirigidas alternativamente a los Vigilantes.
M.·.V.·.M.·. – ¿En qué paraje está situada vuestra log.·.?
Prim.·.Vig.·. – Al Or.·. del valle de Josafat, en un sitio en que reina la paz, la verdad y la unión.
M.·.V.·.M.·. – ¿Cómo viajan los CComp.·.?
Prim.·.Vig.·. – De Occ.·. Or.·., a Mediodía, de Mediodía al N.·.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué significa está marcha?
Prim.·.Vig.·. – Que un masón debe volar al socorro de un H.·., aunque sea al extremo de la tierra.
M.·.V.·.M.·. – ¿Dónde se les paga a los Comp.·.?
Prim.·.Vig.·. – En la Col.·. J
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué edad tenéis?
Prim.·.Vig.·. – Cinco años.
Simplificación de Fórmulas
SIMPLIFICACIÓN DE FORMULAS
(Si lo avanzado de la hora o el recargo de trabajo lo exigieren, se abren y se cierran los trabajos de Comp.·. pasando de los de Apr.·. a ellos o de éstos a los de Comp.·. de la manera siguiente).
M.·.V.·.M.·. – QQ.·.HH.·. de ambas CCol.·. y de Or.·., os anuncio que voy a cerrar los trabajos de Apr.·. simplificando formulas por un solo golpe. (Da un mall.·.)
Están suspensos los trabajos de Apr.·. y Cub.·. el Temp.·.
M.·.V.·.M.·. – QQ.·.HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·., cercioraos si todos los QQ.·.HH.·. presentes son CComp.·.
(Los HH.·.VVig.·. se cercioran; diciendo al concluir el examen personal en sus CCol.·., lo siguiente:)
Seg.·.Vig.·. – Los que decoran la Col.·. del N.·. son CComp.·.
Prim.·.Vig.·. – Los QQ.·. HH.·. que decoran ambas CCol.·. son CComp.·.
M.·.V.·.M.·. – Lo mismo los de Or.·. y así podemos proceder.
M.·.V.·.M.·. – (Da los golpes del Gr.·. con el mall.·.)
M.·.V.·.M.·. – Están abiertos los trabajos de Comp.·.
(Para volver a los trabajos de Apr.·. el M.·.V.·.M.·. dice:)
M.·.V.·.M.·. – HH.·. de ambas CCol.·. y de Or.·., os anuncio que voy a cerrar los trabajos de está Seg.·. Cámara pasando a los de Prim.·. por los golpes de Apr.·. (Da los golpes con el mall.·.)
V.·.M.·. – H.·. Maest.·. de Cer.·., servíos ir por los HH.·. AApr.·. y avisad al Guard.·. Temp.·. Ext.·. que han vuelto los trabajos al Prim.·.Gr.·.
(El Maest.·. de Cer.·. ejecuta lo mandado, entran los AApr.·. y siguen los trabajos, según se ha dicho).
(Nota: Los trabajos de Comp.·. pueden abrirse sin hacerlo antes los de Apr.·., y cerrarse sin volver a los de Prim.·. cuando fueren necesarios, pero entonces es preciso correr el saco de Ben.·. sin lo cual no es válida la Ten.·. de este Seg.·. grado).
Clausura de la Logia de Compañero
Clausura de la Log.·. de Comp.·.
M.·.V.·.M.·. ¿Qué edad tenéis, H.·. Prim.·.Vig.·.?
Prim.·.Vig.·. – Cinco años, Muy Venerable Maestro
M.·.V.·.M.·. – ¿Por qué esa edad, H.·. Seg.·.Vig.·.?
Seg.·.Vig.·. – Para expresar los años de estudio indispensables a la adquisición de los conocimientos que el grado exige.
M.·.V.·.M.·. – ¿Y qué habéis aprendido, H.·. Prim.·.Vig.·.?
Prim.·.Vig.·. – El modo de ser inteligente, recto, valiente, prudente y filántropo.
M.·.V.·.M.·. – ¿A qué hora acostumbran los CComp.·. Masones a cerrar sus trabajos, H.·. Seg.·.Vig.·.?
Seg.·.Vig.·. – A media noche.
M.·.V.·.M.·. – ¿Qué hora es, H.·. Prim.·.Vig.·.?
Prim.·.Vig.·. – Media noche en punto.
M.·.V.·.M.·. – Puesto que es media noche en punto, y está la hora en que los CComp.·. Masones acostumbran cerrar sus trabajos, servíos, HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·., pedir a los que decoran vuestras respectivas columnas, como yo lo hago a los de Oriente, se unan a vosotros y a mí para cerrar los de esta segunda Cámara Simbólica por los golpes y signos misteriosos.
Prim.·.Vig.·. – H.·. Seg.·.Vig.·. y HH.·. que decoráis la Col.·. del Sur, nuestro M.·.V.·.M.·. os pide que os unáis a él y a mí para cerrar está Log.·. por los golpes y signos misteriosos.
Seg.·.Vig.·. – HH.·. que decoráis la Col.·. del N.·., nuestro M.·.V.·.M.·., os invita a que os unáis a él y a mí para cerrar está Log.·. por los golpes y signos misteriosos.
Seg.·.Vig.·. – Anunciado H.·. Prim.·.Vig.·. (da un mall.·.)
Prim.·.Vig.·. – Anunciado M.·.V.·.M.·. (da un mall.·.)
M.·.V.·.M.·. – (Da los golpes del Gr.·. y todos se ponen en pie y al Or.·.)
M.·.V.·.M.·. – (Da un mall.·.) y dice:
M.·.V.·.M.·. – Están cerrados los trabajos de Comp.·., a mí HH.·. ¡por el Sig.·.!, ¡por la bat.·.! ¡Houzzé, Houzzé, siempre Houzzé!
Vuelta a los Trabajos de Aprendiz
Vuelta a los trabajos de Apr.·.
V.·.M.·. – Sentaos HH.·., y vos H.·. Guarda Templo, servíos participar al Guarda Exterior que los trabajos de Compañero están cerrados, y que los Aprendiz se reanudan en toda su fuerza y vigor.
(Sale, da parte, vuelve, cierra y dice el:)
G.·.T.·. – El Guarda Exterior está avisado Venerable Maestro.
V.·.M.·. – Gracias H.·., y vosotros H.·. Primero y Seg.·.Vig.·., servíos anunciar a los de vuestras columnas, como yo hago a los de Oriente, que los trabajos de Aprendiz van a quedar reanudados por un sólo golpe de mallete.
Prim.·.Vig.·. – Q.·.H.·. Seg.·.Vig.·. y QQ.·.HH.·. de mi Col.·., nuestro V.·.M.·. os pide se unan a él y a mí para reanudar los trabajos de Apr.·. por un solo golpe de mallete.
Seg.·.Vig.·. – QQ.·.HH.·. de mi Col.·., nuestro V.·.M.·. por conducto de nuestro Q.·.H.·. Prim.·.Vig.·. os pide se unan a él y a mí para reanudar los trabajos de Apr.·. por un solo golpe de mallete.·.
Seg.·.Vig.·. – Anunciado Q.·.H.·. Prim.·.Vig.·. (Da un mall.·.)
Prim.·.Vig.·. – Anunciado, V.·.M.·. (Da un mall.·.)
V.·.M.·. – (Da tres mall.·.)
(Todos se paran)
V.·.M.·. – A mi QQ.·. HH.·. (Signo y Bat.·. con Houzzé, Houzzé, Houzzé)
V.·.M.·. – Los trabajos de Apr.·. están en toda Fuerza y Vigor (Da un mall.·.)
V.·.M.·. – Sentaos HH.·.
(Lo ejecutan, se despachan los negocios pendientes y se concede la palabra, si antes no se había hecho aún, se corre el saco de Ben.·., se dan las gracias a los VVist.·. y se cierran los trabajos como se explicó en la liturgia de Apr.·.)
Material de referencia litúrgico del REAA. No sustituye la instrucción recibida en logia.