Las corporaciones de Albañiles Libres aparecen por primera vez en la historia durante el siglo VIII. Sus miembros viajaban de una país a otro para construir los templos de estilo gótico elevados en la Edad Media. De la Lombardía, que fué el primer punto en que trabajaron, se trasladaron a las Galias y a Alemania en tiempo de Carlomagno, y una parte pasó a Inglaterra. Las corporaciones de Albañiles Libres habían obtenido privilegio exclusivo para la ejecución de ciertos trabajos y conservaban en secreto su procedimiento; pero al divulgarse éstos con el progreso de la ciencias y las artes, la sociedad llegó a perder su carácter primitivo y fueron ingresando en ella personas no consagradas al oficio. En 1717, a la muerte de Sir Christopher Wren, último Gran Maestro de los Albañiles, las Logias se componían principalmente de letras, entre los cuales se convino abandonar por completo la arquitectura, creando una sociedad puramente moral y filosófica, que se conservaría algunas denominaciones e instrumentos de aquel arte como meros símbolos. El 24 de junio de 1717 se reunieron las 4 Logias de Londres y crearon la Gran Logia de Inglaterra.

Abrines, L. F. (2003). Diccionario Enciclopédico Abreviado de la Masonería. Editorial Herbasa. | Emrys | 16/08/2022