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Hermano
Benjamín
Masonería sin fantasía

21. Ceremonia Para Trabajos De Tenida Fúnebre

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CEREMONIA PARA TRABAJOS DE TENIDA FÚNEBRE

PRELIMINARES

El Temp.·. se arregla con cortinajes negros que llevan blancas, disponiéndose grupos de tres en tres lágrimas de igual color. El Ara y los Tronos, así como las CCol.·., se vestirán también de negro con los adornos blancos referidos. La iluminación del Temp.·. será con grupos de tres en tres velas amarillas en candelabros de bronce. Entre el Ara u Or.·., se coloca un catafalco negro con la cabecera a Or.·., a su frente se coloca una Col.·. rota de mármol o algún material similar que lo sustituya, el por el lado de Occ.·. de tal Col.·. se inscribirán el nombre o nombres de los QQ.·. HH.·. muertos. En la cabecera del catafalco y por el lado del Norte; se colocará una vela blanca de cera montada en un candelabro al pie del mismo; entre éste y el Ará, se colocará un pebetero donde serán quemados, oportunamente, los perfumes. Cuando se cuente con una lámpara sepulcral para alcohol con cloruro de sodio, ésta sustituirá a la vela blanca de que se ha hablado antes y se colocará en el mismo sitio. En la repisa que debe encontrarse abajo del Cuadrado se colocarán las herramientas y emblemas de la Orden; si no existe tal repisa, se colocaran en una mesita que esté cerca del lugar del M.·. de Cer.·.. En la primera silla del lado de Or.·. de la Col.·. de MM.·., que dejará vacía, se colocarán el Mandil y la Banda de M.·. M.·. y el retrato del Q.·. H.·. muerto si tiene tal Gr.·., o la lista de los QQ.·. HH.·. muertos si se trata de Ten.·. Fúnebre Ordinaria. Cuando se traté de un Comp.·. o Ap.·. de Mas.·., en sus CCol.·. respectivas sólo se colocarán los Mandiles de sus respectivos GGr.·. y sus retratos o en su caso, únicamente los nombres. No olvidar los perfumes y 5 ramos de flores blancas que requiere la Cer.·..

Los QQ.·. HH.·. se representarán vestidos de negro o con trajes muy obscuros. Al iniciar los TTrab.·. todos estarán investidos con las joyas como para TTrab.·. ordinarios y tomarán asiento en sus respectivos puestos. Cuando principien los TTrab.·. el Prim.·. el Prim.·. Vig.·. se encargará de la entrada y salida al Temp.·. En plenos TTrab.·., los QQ.·. HH.·. que lleguen entrarán, ya investidos de luto, y sin ninguna ceremonia tomarán tomarán el lugar que les corresponda, pues por ningún motivo será interrumpida la Cer.·., salvo llegada intempestiva del M.·. R.·. G.·. M.·. o de su representante legal, a quien entonces se harán los honores correspondientes.

Los QQ.·. HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·., así como el Orador, llevarán sendas CCol.·. grabadas referente al acto.

LOS TTRAB.·. SE ABREN CON EL RITUAL DE PRIM.·. GR.·.

CEREMONIAL

(Después de que el Ven.·. M.·. declara abiertos los TTrab.·. de la Log.·. dice:)

VEN.·. M.·. .- QQ.·. HH.·., los TTrab.·. de esta noche los vamos a dedicar a la memoria de nuestro (o nuestros) Q.·.H.· quien

cumpliendo ocupar su Col.·. en el Eterno Or.·. donde actualmente mora. (XXX) Servíos, QQ.·. HH.·. míos, poned vuestras joyas de luto.

(Todos los HH.·. lo ejecutan)

Así investidos podemos dedicarnos a nuestros piadosos TTrab.·., tomad asiento, QQ.·. HH.·..

VEN.·. M.·. – Q.·.H.·.Prim.·.Vig.·. ¿Dónde se encuentra nuestro Q.·.H.·. ………….?.

PRIM.·. VIG.·. – Ven.·. M.·., nuestro Q.·.H.·. ………….viaja en el infinito y en el prosigue su ciclo de evolución.

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. Seg.·. Vig.·. ¿Podemos ayudar al Q.·. H.·. ……………?

SEG.·. VIG.·. – Ven.·. M.·., nuestro amor fraternal, nuestra firme voluntad y nuestros pensamientos puros, unidos en estrecha comunión, ayudarán en su viaje al Q.·. H.·. …………., mas a nosotros no nos es dable darle la Luz, atributo del G.·.A.·.D.·.U.·..

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·. ¿Cómo debemos proceder entonces?

PRIM.·. VIG.·. – Ven.·. M.·., el G.·.A.·.D.·.U.·., hacia en cual vuelve el alma del Q.·. H.· , es el único que puede guiarlo al Temp.·. Inmortal de la VERDAD, a nosotros sólo nos queda acompañarlo en pensamiento en la senda que recorre.

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·. ¿Así es que hemos perdido para siempre al Q.·. H.· y ya no lo volveremos a ver?

PRIM.·. VIG.·. – Ven.·. M.·., las formas visibles de nuestro Q.·. H.·. se han desvanecidos, sus despojos has sido regresados al seno de la tierra para que vuelvan a servir a los fines del G.·.A.·.D.·.U.·., sólo nos queda su nombre y su memoria.

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. Seg.·. Vig.·. ¿Qué debemos a la memoria de nuestro Q.·. H.· ?

SEG.·. VIG.·. – Ven.·. M.·., le debemos las nacientes hojas del árbol Mas.·. y el perfume de las flores, símbolo de la regeneración de su inteligencia, las que debemos regar en el túmulo que hemos elevado a su memoria.

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·. ¿Cómo honraremos esa inteligencia, esa bondad, esa energía del Q.·. H.·. ido, para nosotros tan caro, y que desde ahora reside en la Cám.·. Eterna del G.·.A.·.D.·.U.·.?

PRIM.·. VIG.·. – Ven.·. M.·., purificando nuestras conciencias por medio de las abluciones MMas.·. y quemando reverentemente el incienso de la fraternidad.

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. M.·. de Cer.·., servíos acompañaros de dos QQ.·. HH.·. AAp.·. de M.·. y proceder a encender la luz, emblema del G.·. A.·. D.·. U.·..

(Se cumple lo ordenado y dice el)

VEN.·. M.·. – Tiene la Pal.·. en nombre de los QQ.·. HH.·. AAp.·. de M.·. de la Orden, nuestro Q.·. H.·. Seg.·. Vig.·..

(Luego que termina el Seg.·. Vig.·. dice el)

VEN.·. M.·. – QQ.·. HH.·., en pie y al Orden, servíos acompañarme a tributar una simple Bat.·. de duelo en memoria de nuestro Q.·. H.·. desaparecido. (Se ejecuta lo ordenado).

¡Que nuestro Q.·. H.·… alcance la luz en el Eterno Or.·.!tomad asiento, QQ.·. HH.·..

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. M.·. de Cer.·., servíos acompañaros de dos QQ.·.

HH.·. CComp.·. de M.·. y proceder a quemar los perfumes en el pie del Ara.

(El M.·. de Cer.·. cumple la orden y durante el tiempo en que procede, el mismo Ven.·. M.·. dice:)

¡Que estos perfumes lleven al espíritu de nuestro Q.·. H.· , la expresión de

nuestros sentimientos de fraternidad y nuestros inmensos deseos porque el G.·. A.·. D.·. U.·. ilumine la senda que recorre y pronto consume, así su evolución!

VEN.·. M.·. – Tiene la Pal.·., en nombre de los Muy QQ.·. HH.·. CComp.·. de M.·. y MM.·. MM.·. de la Orden, nuestro Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·..

(Luego que termina el Prim.·. Vig.·. dice el)

VEN.·. M.·. – QQ.·. HH.·., en pie y al Orden, servíos acompañarme a tributar una doble Bat.·. de duelo en memoria de nuestro Q.·. H.·. desaparecido.

(Se cumple la orden).

(El Ven.·. M.·. por dos veces dice:)

¡Qué el Q.·. H.·. en la senda que recorre, alcance la luz en el Eterno Or.·.!Tomad asiento, QQ.·. HH.·..

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. M.·. de Cer.·., servíos acompañaros de dos VV.·.

HH.·. y proceded a depositar las Emblemas de nuestra Orden.

(El M.·. de Cer.·. da a uno la Banda y el Mandil y al otro la Esc.·., el Comp.·. y el Mazo, llevando él la Regla de 24 pulgadas; se coloca todo simétricamente en el catafalco. Mientras así se procede, el Ven.·. M.·. dice:)

VEN.·. M.·. – ¡Que los Emblemas MMas.·., simbólicos de la dignidad, del talento y de la ciencia, ayuden a nuestro Q.·. H.·. a cumplir con los deberes que le imponga el G.·. A.·. D.·. U.·.!

Tiene la Pal.·. en nombre del Pueblo Mas.·., nuestros Q.·. H.·. Orador.

(Luego que termina el Orador, dice el:)

VEN.·. M.·. – QQ.·. HH.·., en pie y al Orden, servíos acompañarme a tributar una triple Bat.·. de duelo en memoria de nuestro Q.·. H.·. desaparecido.

(Se cumple la orden y el Ven.·. M.·. por tres veces dice:)

¡Que el Q.·. H.· en breve encuentre la luz en el seno del G.·. A.·. D.·. U.·.!

VEN.·. M.·..- Q.·. H.·. M.·. de Cer.·., servíos entregar a los QQ.·. HH.·. VVig.·., a nuestro último Ap.·. de M.·. y a mí, conservando uno para vos, los ramos misteriosos, emblemáticos de la pureza de los sentimientos MMas.·., de nuestra caridad y abnegación.

(Entregados los ramos el Ven.·. M.·. dice:)

QQ.·. HH.·. VVig.·. servíos colocaros a la izquierda del catafalco; QQ.·.

HH.·. M.·. de Cer.·. y Ap.·. servíos acompañarme.

(El Ven.·. M.·. desciende de Or.·. y se coloca a la derecha del catafalco, teniendo a su derecha al Ap.·. de M.·. y a su izquierda al M.·. de Cer.·., luego dice:)

Depositemos estos ramos que hemos ungido con nuestro cariño y devoción y hagamos votos porque nuestro Q.·. H.·…………..llegue a la meta de la exaltación de su personalidad en el seno del G.·. A.·. D.·. U.·.

(Se depositan los ramos, luego agrega)

QQ.·. HH.·., en presencia de este piadoso emblema de nuestro dolor y amargura, bajo estas bóvedas fúnebres, mudos testigos de nuestros homenajes, delante de estos símbolos de la nada de nuestra naturaleza y de la inmensidad del G.·. A.·. D.·. U.·..

(Se depositan los ramos, luego agrega)

QQ.·. HH.·. en presencia de este piadoso emblema de nuestro dolor y amargura, bajo estas bóvedas fúnebres, mudos testigos de nuestros homenajes, delante de estos símbolos de la nada de nuestra naturaleza y de la inmensidad del G.·. A.·. D.·. U.·., todo pensamiento egoísta debe retirarse y nuestros espíritus deben resplandecer de amor y sinceridad; así, os invito a que juremos olvidar las injurias y las ofensas que podáis haber recibido de nuestro Q.·. H.·. ido.

(Todos, con la mano derecha extendida dicen LO JURO).

VEN.·. M.·. – Tomad asiento, QQ.·. HH.·.

(El Ven.·. M.·. continuará con el Trazado de Arquitectura que lleve preparado, concluido este, dirá).

Q.·. H.·. Hospitalario, servíos correr el saco de Benef.·..

(El H.·. Hosp.·. corre el saco de Benef.·., se cuenta y anota; luego dice el)

VEN.·. M.·. – Vamos a proceder a la clausura de los TTrab.·.

CLAUSURA DE LOS TTRAB.·.

VEN.·. M.·. – QQ.·. HH.·., en pié y al Orden. En virtud de los poderes que me hallo investido por la libre y espontánea voluntad de mis QQ.·. HH.·., en presencia del G.·.A.·.D.·.U.·. y bajos los auspicios de la Muy Resp.·. Gran Logia del Pacífico Norte, es mi voluntad cerrar los trabajos de esta Tenida Fúnebre.

(El M.·. de Cer.·. atiende el Ara y apaga la luz de la vela o lámpara).

Más antes de retirarnos, servíos prestar juramento de que nadie será enterado de lo sucedido durante nuestra Cer.·.

VEN.·. M.·. – Recojo y guardo vuestro juramento y os otorgo el mío. QQ.·. HH.·. Prim.·. y Seg.·. VVig.·., QQ.·. HH.·. de ambas CCol.·. y de Or.·., QQ.·. HH.·. Visitadores, os agradezco vuestra asistencia; pues me auxiliasteis en una noble y digna tarea y deseo que la propia satisfacción por el deber cumplido os recompense con creces vuestros sacrificios. Retirémonos en paz y llevad una vida activa y fructífera para nuestros semejantes, a fin de que no se piense que nuestros trabajos son inútiles.

Conmigo QQ.·. HH.·. míos, por el Sig.·. y la Bat.·. del Gr.·. (Se cumple lo ordenado). Id en paz.

CEREMONIA PARA TRABAJOS DE TENIDA FÚNEBRE (PARTE PÚBLICA)

PRELIMINARES

El Ven.·. M.·. se coloca en la cabecera del féretro. A su derecha el Prim.·. Vig.·. y a su izquierda el Seg.·. Vig.·., a los pies del ataúd el Orador y el M.·. de Cer.·.. Los HH.·. asistentes rodearán el catafalco. Se proveerán de varios ramos de flores blancas, una espada y un cirio encendido en la cabecera del ataúd. Arreos Masónicos de luto.

VEN.·. M.·. – (Apoya sobre el ataúd su espada y dice): QQ.·. HH.·. míos, una nueva rama de nuestro Gran Árbol Fraternal se ha desgajado. Nuestro Ven.·. H.·. …………. Ha levantado la cortina del Mas Allá, para entrar en el ciclo misterioso de la Muerte y abrir los ojos a otra vida..

Su Col.·. está rota y vacío el sitio que ocupaba en las horas propicias y secretas de nuestras filosóficas meditaciones. Como esta llama (señala el cirio de la cabecera) iluminaba con su inteligencia.

Pero así como se apaga con mi aliento (apaga el cirio) el soplo de la Muerte lo ha extinguido y sepultado en las regiones del Arcano, que acaso no sea mas que una nueva forma de vida.

PRIM.·. VIG.·. – No debemos llorar, Ven.·. M.·.. Cierto que su forma corporal está tranquila y silenciosa. Pero cierto, también, que sobre nosotros derramará siempre el amor, de que fue pródigo en Vida Rindámosle nuestro tributo de agradecimiento por la firme amistad con que nos distinguió en su tránsito terrenal y por las altas enseñanzas que nos legó, en su dedicación filosófica.

SEG.·. VIG.·. – Debemos llorar, QQ.·. HH.·., cuando seamos tan débiles, egoístas y míseros que lo hayamos olvidado. Cuando lo borremos de nuestro recuerdo. Entonces, habrá muerto definitivamente. Nuestro Q.·. H.· sólo está dormido, vive en nuestro Amor y está presente en el Ara de nuestro Ideal.

ORADOR. – Mientras cada día aletee en nuestra mente, lata en nuestro corazón y arda en la lamparilla de nuestro recuerdo, estará con nosotros y vivirá a nuestro lado.

Hablará con nosotros y con nosotros sonreirá aún cuando nuestros tristes ojos puedan verle y nuestros oídos de arcilla un puedan escucharle. El conoce ya el otro lado de la vida. El ha alcanzado ya, la Eternidad. Y hay una nueva Col.·., que refuerza en el Eterno Or.·.. la G.·. Log.·. Blanca de la Inmortalidad.

VEN.·. M.·. – ¡Teneís razón, QQ.·. HH.·. míos! Los MMas.·. “no confundimos la vida transitoria, con la Inmortalidad del Pensamiento”. Afirmamos la inmortalidad del Alma. Y, fortísimos ante lo desconocido, superamos el pensamiento del viejo filósofo chino Lao Tse que señaló: “Los hombres han aprendido a aferrarse a la vida; pero no saben liberarse de la Muerte”.

Por encima de los sombríos colores que rodean, más allá del luto de estos muros y de nuestro corazón, pese al lúgubre trofeo presente de la Muerte y al negro simbólico de nuestros atuendos e insignias, superamos toda desesperación y todo dolor. Pensamos que al fallecer, damos el paso anhelado hacia la iniciación de una Vida Eterna.

Unos fieles a la religión de nuestros padres, que practican con sinceridad, entienden que vuelven al seno del Creador, en el bíblico cumplimiento: “polvo eres y al polvo retornarás”. Otros sienten que por su vida ejemplar, por su estelar trayectoria, por la obra que legan, alcanzarán la Inmortalidad. Y todos, todos sabemos que seguimos vivos y presentes en las verdes hojas que se renuevan en el árbol que plantamos, en los claros ojos del hijo que engendramos y en las limpias páginas del libro que escribimos.

Y no temblamos ante la Muerte como el ateo, que cree que con ella todo ha terminado, como el ignorante, que no sabe LO QUE ES, como el criminal que se acobarda ante la Justicia Humana y la Eterna.

¡Pero nosotros afirmamos definitivamente: “El que muere es el único que empieza a vivir”!.

PRIM.·. VIG.·. – Nos somos como los antiguos Hierofantes, en los primeros pueblos, realizadores de un particular Culto a los Muertos, que con la ingenua sencillez de sus fantásticos deseos ultraterrenales, impulsaron al egipcio a conservar, momificados, los cadáveres; no somos, como el viejo persa de míthricas creencias guardianes de los muertos colocados en las altas columnas para ser pasto de aves de rapiña y pensar que en sus vientres llegarán más pronto a las regiones eternas; o alzándonos de la tumba como espera el hebreo; no esperamos cruzar la Laguna Estigia en la barca de Caronte, para arribar al Elíseo, llevando una moneda en la boca, como pensó el griego armonioso; no expresamos la nenia al pie de la tumba, exaltando ditirámbicamente al desaparecido, como el romano elocuente; no realizamos, en fin, costosos e inútiles responsos que seguramente la estancia de nuestros en una mansión paradisíaca.

SEG.·. VIG.·. – Somos hombres, simplemente hombres consciente de nuestra pequeñez en el Gran Cosmos. Briznas apenas de minúsculo planeta, que rueda entre millones incontables de galaxias. Somos hombres que bajo la deísta concepción de un G.·. A.·. D.·. U.·., amalgamamos ideales, sueños y voluntades. Superados en lo físico y en lo espiritual, íntegros en lo ético y en lo intelectual, aprendamos a soportar el rayo que intempestivamente nos hiere, que nos desgaja y separa de la Gran Encina Familiar, que simboliza lo humano y transitorio.

Pero nuestra presencia terrenal se graba en el tiempo. Nuestro polvo se agitará en el viento. Nuestra energía vibrará en el espacio. Somos vida, obra y pensamiento perennes.

¡Y como nuestro Q.·. H.·. alcanzamos inolvidable permanencia, para corretear en el ámbito, como la brisa juguetona, para abrirnos en toda primavera, como una flor rarísima, para vivir diariamente entre los nuestros, como el suave rocío mañanero!

VEN.·. MAEST.·. – La muerte es sólo el retorno al Principio, a la Primera Causa. Aún cuando nuestro corazón desborde apagado llanto, ahoguemos congojas las cerantes y rebelemos nuestra mente contra el Dolor. Dignifiquemos nuestra humana condición, tan débil y tan fuerte a la vez, para rendir el justo homenaje a nuestro inolvidable y Q.·. H.·…………….

(El Ven.·. M.·. toma las flores y las riega sobre el féretro, y dice:)

VEN.·. M.·. – Que el aroma de estas blancas flores neutralice la descomposición corporal. Y así como ellas desvanecen la corrupción, que el perfume de tus múltiples virtudes destruya los defectos del hombre, propios de la imperfecta naturaleza human. ¡Sé desde ahora purificado por la muerte y que el recuerdo de tus errores se pierda en el silencio de la tumba en que reposarás, para que solo quede el testimonio de tus bondades.

¡Más feliz que nosotros, te hallas libre ya de los lazos de la publicidad y a salvo de la lisonja de la hipocresía y de la mentira!

(Los HH.·. asistentes a su vez riegan las flores. Dando una vuelta el féretro.)

VEN.·. M.·. – Q.·. H.·. Orador, servíos pronunciar la Oración Fúnebre.

(El H.·. Orador o el H.·. comisionado para ello, cumple con la orden y terminada la Col.·. Oratoria, el Ven.·. M.·. dice:)

VEN.·. M.·. – QQ.·. HH.·. míos ha llegado el momento de acompañar al sepulcro los restos mortales de nuestro dilecto y Q.·. H.·. ……………

Sigamos en silencio su féretro hasta el campo del reposo. ¡No suframos como los que carecen de esperanza!.

Nuestro Q.·. H.·. es ya un alto y bello símbolo. Su herencia es ejemplo y camino a seguir. Para nosotros no ha muerto. No ha muerto. Porque en su tumba, final morada, pasará de las Tinieblas a la Luz.

No ha muerto porque su presencia, impalpable, ocupará su sitio en nuestras CCol.·. Porque seguiremos viendo su rostro venerable que anima fraterna sonrisa, por que oiremos el palpitar de su corazón. ¡Y escucharemos, asombrados, el silencio a gritos de su voz!

Y estará presente en la voz del Q.·. H.·. que lucha. En el isócrono golpear de los Malletes. En el Mandil que nos viste. En la Luz encendida del Ara. En las Baterías que agitan el aire. En todos nuestros pechos fraternos y en cálidas manos cordiales que lo apretaron.

¡Esta presente, pese a la Inexorable, que segó sus horas, cerró sus ojos y detuvo su sangre! ¡Está presente en nuestra Historia y en nuestro Corazón!

TODOS.- ¡Así sea! ¡Así sea! ¡Así sea!

(Se retiran en silencio).

BREVE CER.·. FRENTE AL SEPULCRO

(Cuando se ha arrojado la última palada de tierra sobre la fosa y colocado las ofendas florales, el Ven.·. M.·. y los QQ.·. HH.·. asistentes rodearan el sepulcro, para formar la Cadena de Unión.)

El Ven.·. M.·. al pie de la tumba y el M.·. de Cer.·. en la cabecera, cuidado de que en ese sitio preciso NO SE CIERRE LA CADENA)

VEN.·. M.·. – QQ.·. HH.·. míos ayudadme a cerrar la Cadena de Unión. M.·. DE CER.·.-No es posible Ven.·. M.·. falta un eslabón en ella. Nuestro Ven.·. H.·… viaja por la regiones desconocidas.

(El V.·. M.·. invita al hijo de H.·. fallecido o en su caso, a unos de sus hermanos carnales presente, o un pariente cercano o a la misma cónyuge su pérstite, a la que el M.·. de Cer.·. enseña a cerrar la Cadena. Y dice:)

M.·. DE CER.·. – Ven.·. M.·. nuestra Cadena de Unión está cerrada, podemos proceder.

(Se procede en la forma acostumbrada y el Ven.·. M.·. exclama, por TRES VECES.)

VEN.·. M.·. – ¡El Ciclo de la Vida y de la Muerte se ha cumplido! ¡Estamos Unidos Eternamente! ¡Nada nos separará!

(Se deshace la Cadena y todos se retiran en silencio.)


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